Vimos los fuegos artificiales desde primera línea, comenta ella que cerró el 2025 luciéndose en Fiebre de baile
Este fue un año de abrazo a mi corazón, de trabajo y de sentirme validada, analizó.
Vestida con un ajustada polera dorada, hots pants al tono, calcetas azules y grandes zapatillas blancas, y sobre todo mostrando todas sus aptitudes de showoman, Princesa Alba cerró el año presentándose este miércoles por 47 minutos en la Torre Entel y luego, junto a su banda, caminó una cuadra hasta la casa de su hermano. Ahí la esperaba su familia con un asado y todos celebraron la llegada del nuevo año. «Vimos los fuegos artificiales desde primera línea. Mi familia es chiquitita y somos bailarines. Tampoco somos de carretear mucho, nos acostamos tipo 3 AM. Ahora, quién sabe si con mi banda nos prendemos, jajajá», contó.
Lo que sucedió en la Alameda y durante el 2025 dista mucho de lo que una tarotista le comentó a la intérprete a comienzos de año en Perú mientras ella estaba de gira. «Me quise morir porque ella me dijo veo que este año vas a estar desaparecida, va a ser un año de total introspección y de una pausa en tu carrera. Eso me bajoneó caleta, jajajá», recuerda Trinidad Riveros. Nada de eso era lo que la concursante de «Fiebre de baile» pretendía.
Pero las sensaciones del inicio de 2025 no fueron las mejores: «De repente se produce un estancamiento en las carreras, aunque estuve de gira en Perú y México, pero una sueña con estar en festivales como el de Viña y Coachella. También estaba viviendo el luto de mis abuelitas y mi abuelito porque murieron los tres con muy poca diferencia de tiempo. Estuve más down a principio de año y siento que la oferta de Fiebre de baile llegó en el momento preciso. Mis abuelitos representaban mi cable a tierra. Siempre he sido una mujer muy centrada y eso es por mi familia. Hasta el día de hoy me siento culpable porque mis abuelitas estaban en las últimas y no las pude acompañar tanto porque tenía giras y compromisos laborales».
En el estelar de CHV es una de las participantes más destacadas y ahí encontró el escenario perfecto para demostrar «mis capacidades como artista 360 y por eso me emociono cuando lo hablo. Es bacán poder mostrar lo mucho que amo la danza y la música. Además, en CHV nos han dado el espacio para hacer apuestas más artísticas». «Ha sido todo un proceso de pasar como de ser una especie de meme a hacer música. El primer hito en mi carrera fue cuando me invitaron a radios o cuando Fran Valenzuela me invitó al festival Ruidosa. Después colaboré con artistas bacanes (este año teloneó a Dua Lipa) y ahora estar en Fiebre de baile y que me validen por mi danza y que me digan que se nota mucho mi expertise en el escenario, esos comentarios me llenan el corazón porque es saber que todo el trabajo ha valido la pena», reflexiona la intérprete, que este 18 de enero presentará su nuevo show en la Blondie.
¿Con qué sensaciones se queda?
«Este fue un año de abrazo a mi corazón, de trabajo y de sentirme validada. Si bien nosotros hacemos arte porque es algo instintivo y visceral, vivimos del público y me encanta estar a merced de mis fans. Hace poco vi el documental de Juan Gabriel y el público lo poseía. Me reflejo en eso y qué bacán saber que mi público puede crecer un poquito más».
Según datos de Canal 13, entre las 21:45 y las 00:45 horas la transmisión promedió online 677.979 personas por minuto, con un peak de 1.067.354 personas a las 00 en punto, superando a las transmisiones de Año Nuevo de Mega (292.560), Chilevisión (395.678) y TVN (195.742) en ese mismo horario.


