Formó parte del Comando Nacional Antiextorsión y Secuestro
Esta persona se dedicaba en Venezuela a prevenir precisamente este tipo de ilícitos, afirmó el fiscal Sebastián Coya.
Uno de los detenidos, Simayker Ortiz Torres, de 27 años, es señalado como funcionario de la Guardia Nacional Bolivariana de Venezuela y formó parte del Comando Nacional Antiextorsión y Secuestro (CONAS). Esta unidad de élite, creada en 2013, ha tenido como principal función la investigación y represión de delitos relacionados con secuestros y extorsiones. El CONAS está especializado en técnicas avanzadas de investigación y tácticas operativas para enfrentar y desarticular bandas criminales que se dedican a estos tipos de delitos, con el objetivo de proteger a la ciudadanía y garantizar su seguridad.
El fiscal Sebastián Coya, de la Unidad de Análisis Criminal y Focos Investigativos de la Fiscalía de Atacama, asumió la audiencia de formalización, en el Juzgado de Garantía de Copiapó.
En ella acusó a los dos hombres de los delitos de secuestro extorsivo y de robo con violencia. El fiscal explicó que Simayker Ortiz mostraba en sus redes sociales fotos en las que vestía el uniforme del CONAS. Ante esto, señaló: «Uno de los imputados trabajaba en una brigada antisecuestros y extorsiones. Pudimos determinar tal circunstancia porque, al realizar las primeras diligencias, personal de la PDI pudo encontrar en las redes sociales de Ortiz», dijo.
Señaló además que los alegatos de Ortiz, de que no sabía lo que estaba haciendo, no tenía lógica alguna. «Esta persona se dedicaba en Venezuela a prevenir precisamente este tipo de ilícitos».
Según el subprefecto Patricio Arévalo, jefe de la Brigada Investigadora de Robos de la PDI de Copiapó, los hechos investigados comenzaron con el robo de un auto perteneciente a uno de los imputados. Junto con el segundo detenido y otros sujetos aún no identificados, localizaron el vehículo robado en un local de comida rápida, donde interceptaron a una mujer que estaba acompañando a quien ellos creían responsable del robo, el cual logró escapar. Fue a ella a quien secuestraron.
Arévalo afirmó que, a pesar de que existe certeza que la mujer -de nacionalidad chilena- no tenía relación alguna con el robo, la agredieron, le robaron sus pertenencias y la subieron al auto en contra de su voluntad por aproximadamente dos horas.
La colaboración entre la Unidad de Análisis Criminal y Focos Investigativos, el Equipo Contra el Crimen Organizado y Homicidios (ECOH) de la Fiscalía de Atacama, y la Brigada Investigadora de Robos de la PDI Copiapó, que entrevistó a la mujer y a otros testigos, condujo a la detención.
Durante la audiencia en la que se presentaron los cargos contra ambos detenidos, la fiscalía presentó diversas pruebas reunidas en esta etapa inicial del caso. Entre ella se incluyeron las imágenes de las cámaras de seguridad del local donde fue interceptada la víctima. Estas imágenes muestran cómo, a las 23.10 horas del martes, tres sujetos con los rostros cubiertos bajaron de dos vehículos y sacaron por la fuerza a la víctima del interior del establecimiento.
El juez a cargo del caso decretó la prisión preventiva para ambos acusados. Argumentó que representan un peligro para la seguridad pública. Se estableció un plazo de tres meses para la investigación, debido a la gravedad de los delitos de secuestro extorsivo y robo con violencia e intimidación que enfrentan.


