Marcelo Ramírez debuta este lunes como conductor del programa El legado
El ex portero presentará entrevistas con figuras como Barticciotto, Johnny Herrera, Borghi, Rozental, Paredes y Rivarola.
«Siempre tuve esta inquietud, por eso hablé con el director Rodrigo Leiva, quien trabaja muy bien y es bastante reconocido en el medio televisivo. Hace muchos años realicé un comercial con él, es un tipo muy potente e hicimos amistad. Estamos juntos en este proyecto, la producción a cargo es muy buena, hay un excelente estudio donde hacemos las entrevistas y los programas han salido bien entretenidos. Es mi debut como conductor. No había tenido una experiencia así, antes solo trabajé como panelista. Ahora es otra historia, aunque más que definirme con un estilo me interesa generar una buena conversación y dar a conocer las herramientas que tuvieron estos deportistas para desarrollar su carrera. Han salido tan buenas las entrevistas que decidimos seccionar en dos capítulos de 45 minutos cada uno emitidos entre lunes y miércoles», detalla.
Tiene condiciones entonces.
«De verdad que han resultados entrevistas muy buenas, ya hemos grabado seis y he llegado a las cosas que quería encontrar en cada invitado. Ellos saben que soy jugador, hablamos el mismo idioma y está esa confianza. En cada uno hay historias, una carrera. Ojalá al hincha del fútbol le guste y, sobre todo, a las nuevas generaciones, porque han sido diálogos entretenidos y de muchas enseñanzas. Los programas de conversación son algo que siempre me atrajeron, pero quedaba con gusto a poco en las entrevistas que les hacían a los deportistas que uno quería escuchar.
Me parecía que no se profundizaba en lo que yo quería saber sobre estos atletas que han logrado éxitos, grandes metas, sueños. Por eso quise escarbar mucho más. Las entrevistas pasan por el origen, sus inicios, la carrera y luego profundizo mucho en el tema mental».
Rambo logró 15 títulos con el Cacique entre torneos nacionales, Copa Chile, la Copa Libertadores, Interamericana y Recopa Sudamericana desde 1983 hasta su retiro en 2001, con un solo paso por Naval de Talcahuano en 1990. También fue capitán en algunas temporadas y, posteriormente, entrenador de arqueros de los albos.
Ramírez y su equipo de producción ya tienen grabados seis capítulos con ex futbolistas como Marcelo Barticciotto, Johnny Herrera, Claudio Borghi, Sebastián Rozental, Diego Rivarola, Esteban Paredes y vienen varios más. Revela que enfrentar un estudio de televisión se le hizo familiar gracias a la exposición mediática con que vivió durante sus años en el Monumental.
«La vida del futbolista te prepara para algo como esto, sobre todo cuando estás en un equipo importante. Eso te va dando cierta confianza para enfrentar las cámaras y manejarte con los medios. Uno está, en promedio, quince años hablando frente a un micrófono. Cuando estaba jugando participé en un programa que se llamaba Fútbol de Primera con Néstor Gorosito, Leonardo Rodríguez y Sebastián Rozental, pero ahora me preparé a título personal. Sigo a ciertos personajes que me gustan, pero, en general, uno llega con cierta experiencia», afirma.
Rambo dice que ha penetrado en la intimidad de sus entrevistados: «En el periodismo la gente ve la etapa de éxito del deportista, pero hay un tema profundo, al que le doy mucha importancia, y es que cada uno de los futbolistas tiene sus ataques mentales y, en cómo uno lo lleva, se marca un destino. Si tienes una mente positiva, donde te hablas bien a ti, te sacas adelante, pero una mente negativa hace que aparezcan los obstáculos. Eso se me ha dado con los entrevistados, han sido generosos en contar aquello».
Según Ramírez, antes el futbolista crecía sin muchas herramientas sicológicas. No estaban en el colegio ni en las inferiores de los clubes y estima que aún se carece de estos elementos en las series menores de los equipos. «Al final todo es muy mental. En los deportistas la mente es muy potente y, en el fondo, eso te lleva a alcanzar tu meta o quedarte en el camino. Quiero escarbar en eso, porque todos los deportistas tienen sus fantasmas. Ese que te habla cosas negativas todos los días. Algunos los controlan más que otros, pero son cosas comunes en un atleta de alto rendimiento. Por eso me interesa que esos aspectos se cuenten para que sirvan a las próximas generaciones».


