Arquero de Coquimbo tiene su propia marca y el domingo usó el modelo Pink Monkey
El material de la palma es látex alemán de cuatro milímetros, fundamental para un buen agarre.En los penales se los sacó para desconcentrar a sus rivales.
Los guantes más famosos del momento son los Pink Monkey, modelo de la marca M13 que pertenece al futbolista Diego «Mono» Sánchez. El arquero de Coquimbo se los sacó y los lanzó para atajar a mano limpia en la tanda de penales de la final de la Supercopa, ante la UC. Un gesto que le sirvió: desvió dos disparos de los rivales y luego, como guinda de la torta, anotó el suyo.
Al día siguiente de la obtención de un nuevo título, y algo trasnochado después de llegar a las 4.30 AM a Coquimbo, hasta donde viajaron en bus inmediatamente después del partido, Sánchez recordaría que no fue la primera vez que atajó sin guantes. «Cuando empecé a jugar en la Unión Española, por mucho tiempo hacía el calentamiento sin guantes, con el profesor Ronald Yávar. Esta vez no lo hice por un tema de la cancha ni de la lluvia, como se dijo por ahí, fue algo netamente psicológico para mí y para el rival. Por un lado para tratar de desenfocar al jugador rival. Y por el otro lado por un tema también de confianza, porque me da mucha confianza hacer cosas como esa», afirma.
¿La gran diferencia? «Sin guantes es difícil agarrar la pelota, así que sabía que tenía que mandarla bien lejos nomás. Mi intención en ese momento no era agarrar el balón, era sacarlo nomás, como sea. En una tanda de penales tampoco es necesario quedarse con la pelota. Mejor asegurarse y mandarla lejos», cuenta Sánchez.
Sánchez aclara que les había perdido la pista a sus guantes y que los recuperó de milagro, al avisparse el utilero de Coquimbo cuando los vio tirados. Para él son importantes y, de hecho, son de diseño propio. Los manda a fabricar a Pakistán, donde también se elaboran los artículos deportivos de marcas como Adidas y Nike. «Los mando a hacer yo, el modelo lo diseño yo, todo sale de mi cabeza. No cambian en nada de lo que es un guante de marcas como Adidas o Nike. Cuando lancé mi marca lo hice pensando en hacer un gran guante, no uno que dure poco o que tenga poco agarre. Y me han durado bastante tiempo», asegura.
Además de los Pink Monkey, la marca de Mono Sánchez tiene otros tres modelos: Sly Blue 13, Auri Monkey y Crazy Green.
¿De qué material son, Diego?
«El reverso es de silicona y la palma es de látex alemán, el mismo material que usan marcas clásicas como Uhlsport o Reusch. La palma es muy gruesa, de cuatro milímetros. Por eso son seguros, te aseguran un gran agarre. Hay muchos guantes que se rompen muy rápido, este no. Invertí mucho en eso».
¿Le gustan con o sin férula?
«Son todos sin férula. Sé que algunos arqueros usan con férula, pero a mí no me gustan. Son incómodos, tiesos, muy duros, y pierden la naturalidad de los movimientos de la mano. Ahora se viene el modelo 2026. Mandé a hacer 200 del nuevo modelo que estaré lanzando en un par de semanas».
O sea, los fabrica para usted y también son su negocio.
«Claro, lancé la marca el año pasado y los vendo por Instagram, pero ahora ya vamos a agrandar la marca y voy a tener una página donde se pueda vender más fácil, para que llegue a todos los rincones. Me los piden harto los niños, arqueros de fútbol amateur y arqueras de fútbol femenino. Se venden harto, porque son de buena calidad y tienen gran durabilidad. Este negocio es lo que tengo pensado para después del fútbol.Tengo que aprovechar mi nombre no solamente en lo deportivo. Llevo años jugando y también soy reconocido por otras cosas».
¿Y cuánto cuesta un par?
«$55.000. Están dentro de lo que cuesta un guante profesional. Los de Adidas o Nike son mucho más caros y al final te entregan lo mismo. Muchas veces los arqueros terminamos pagando más la marca que el producto».
Otro que tiene su propio modelo es Johnny Herrera, ex arquero multicampeón con la U. Se trata de los Samurai Azul, de la marca X1. Herrera confirma la importancia del látex como material que entrega buen agarre. «El látex que se usa en los guantes es lo más importante. Hay algunos materiales que no agarran tanto. También para mí es importante que te protejan los dedos, porque hay algunos que son muy delgaditos, y si te dan un pelotazo es fácil engancharse los dedos. Para eso es importante el grosor del látex», explica.
Sobre la férula, opina igual que Sánchez, aunque con una pequeña variación. «Yo siempre le sacaba la férula porque me quitaba sensibilidad, pero a veces se la mantenía, cuando tenía alguna lesión. Así el guante es más rígido y no se doblan los dedos. Otro punto es que se acomode bien a tu mano, para que no se resbale la pelota», puntualiza.
«Hay algunos que los usan un poquito más grandes. Me acuerdo que a Claudio Bravo le gustaba ocupar media talla más, por ejemplo. Al ser un poquito más largo, te ayuda a sacar pelotas que pasan cerca, yo prefería usarlo justo de mi talla, porque eso entrega mayor sensibilidad y más control sobre la pelota, la cubres más justo», añade Herrera.
«Le bailaba a mi hija»
Terminada la tanda de penales en la que fue el héroe y consumado el título de la Supercopa para Coquimbo Unido, el Mono Sánchez se acercó a una orilla de la cancha del estadio Sausalito para bailar mirando hacia la tribuna preferencial, manos en el aire y luego formando un corazón con los dedos. La danza fue tomada a mal por los jugadores de la UC, en especial por Juan Francisco Rossel, que lo mandó a volar de un empujón. «Me fueron a buscar creyendo que yo me estaba burlando de ellos. Y es completamente falso, lo súper mal entendieron. Yo le bailo a mi hija, tenemos un baile que hago en cada partido que ganamos. Yo no necesito burlarme del rival, no soy así. Mi forma de lucirme es en cancha, no celebrándole a la barra ni a la gente contraria. Yo estaba bailando hacia el lado donde estaba mi familia y la de mis compañeros, y se formó un alboroto sin sentido. Pero no es que este baile lo haya hecho ayer no más, lo hago siempre», asegura el portero campeón del fútbol chileno, que ya ha subido videos a sus redes sociales haciendo los mismos pasos junto a su hija Dominga, de 17 años.