Ocho mil días no pasan en vano.
Han transcurrido 8.338 días desde que Karen Doggenweiler terminó llorando en el «Buenos días a todos» luego de un llamado telefónico al aire de Marcelo Salas.
Ese 1 de abril del 2003 ella y Jorge Hevia festinaban con la separación del «Matador» de Carolina Messen y él, con la decisión que tenía para definir en el área, llamó a TVN y le recordó a la conductora que su quiebre matrimonial (con Eugenio Cornejo) también fue doloroso.
Este miércoles la exalcaldesa de Maipú Cathy Barriga, en un contacto con «Mucho gusto», homologó su situación judicial con la que protagonizó el marido de Karen Sylvia, conductora del matinal de Mega, Marco Enríquez-Ominami, investigado por años por financiamiento ilegal de la política.
El momento televisivo partió cuando Karen le preguntó por su impresión acerca de los 30 años de prisión que se está pidiendo para ella. Barriga le contestó «debe ser la misma que tú tuviste cuando viviste un caso directo con tu marido».
Ante esa provocación (otra vez tocándole la fibra) Karen no solo no derramó lágrimas, sino que manejó la situación de tal forma que le recordó que su cónyuge resultó inocente y le advirtió a su interlocutora que no lo volviera a mencionar y que se limitara a contestar lo que se le preguntaba. Hasta se dio el gusto de consultarle si se había quedado con dinero malhabido producto de su gestión edilicia.
Y, por cierto, no culpó a su partner televisivo, Karim Butte, de haber iniciado las hostilidades, como cuando, el 2003, dijo «Jorge empezó».


