¿Quiere meter ruido? Al cotizar parlantes, fíjese en dos datos clave: decibeles y RMS
Más watts no siempre significan más volumen: por eso algunos equipos chicos suenan fuerte y en alta fidelidad.
Aunque la feria CES 2026 de Las Vegas terminó hace sólo un par de semanas, sus lanzamientos ya comienzan a llegar a Chile. Es el caso de la Soundtower ST50F de Samsung. A simple vista parece una maleta, con ruedas y manilla, pero el foco de esta torre de sonido no está sólo en el diseño. «Destacó en la CES por el uso de Auracast, que permite conectar hasta diez parlantes sin perder calidad. Con eso amplías el sonido y puedes cubrir un espacio enorme sin necesidad de más equipos», explica Carmen Bianco, marketing manager de Televisores y Audio de la marca surcoreana.
Otro punto diferenciador, destaca, es la batería intercambiable con autonomía de 18 horas; si se reemplaza, puede llegar al doble: «Eso no lo ves en parlantes de esta gama. Puedes tener una batería extra cargada y simplemente cambiarla. Sirve para eventos largos o para no depender de enchufes».
Este megaparlante incorpora entradas para micrófonos y guitarra, por lo que se puede usar como sistema de karaoke o mini escenario. Aunque parece pensado sólo para fiestas, el público que lo compra es diverso, afirma Bianco: «Muchos creen que solo lo usan jóvenes, pero tenemos clientes que lo llevan al campo, otros que lo usan en casas grandes y varios que lo compran para eventos. Hay bailarines urbanos que lo prefieren por las luces que se pueden personalizar. Y al tener ruedas, lo puedes llevar fácil de un lugar a otro».
¿Más opciones de torres de sonido? En Chile hay varias (ver tabla). La LG XBOOM RNC7, por ejemplo, se enfoca en fiestas, con funciones diseñadas para potenciar tanto el audio como la interacción. Adam Belmar, master trainer de LG Electronics, destaca funciones como el cambiador de voz o el sistema Multi Bluetooth, que permite que varias personas seleccionen canciones desde sus teléfonos sin desconectarse.
En el Soundcore Rave 3S, en tanto, el foco es simplificar el uso y mejorar funciones específicas para el día a día. «Nos enfocamos en resolver dos cosas clave para este tipo de dispositivos: potencia real y uso simple», resume Francisco García Huidobro, country manager de Anker Innovations. Una novedad es la integración de inteligencia artificial para eliminar la voz en canciones, función pensada para karaoke. «Responde a un uso concreto y cotidiano: activar la función de forma inmediata, sin configuraciones complejas ni aplicaciones adicionales», señala.
Dos datos claves
Aunque muchos asocian directamente los watts con el volumen máximo de un parlante, en la práctica esa cifra no indica cuánto «suena» realmente un equipo. Lo que marca la diferencia es la sensibilidad, dato técnico que indica cuántos decibeles (dB) produce con un watt de potencia a un metro de distancia.
Alejandro González Vargas, ingeniero en sonido y docente de AIEP, lo explica así: «Un parlante con 100 dB de sensibilidad medido en condiciones estándar sonará más fuerte que uno con 90 dB medido en las mismas condiciones, aunque ambos estén usando la misma potencia», explica. Esto se entiende fácil con un ejemplo cotidiano: un parlante de 100 watts con baja sensibilidad puede sonar más bajo que otro de 50 watts bien diseñado.
Por eso pasa que algunos equipos pequeños se escuchan más fuerte que torres grandes llenas de cifras llamativas en la caja.
Otro punto que suele confundir es la diferencia entre potencia peak y potencia RMS (Root Mean Square), que se miden en watts: en simple, la potencia peak corresponde al máximo que el parlante puede soportar por un instante muy breve; la RMS, en cambio, es la potencia real y continua con la que el equipo puede funcionar sin distorsión y sin perder la fidelidad del audio.
«La mayoría de los sistemas se venden destacando la potencia peak porque es una cifra grande y atractiva, pero no describe el desempeño real del equipo», advierte González. En el uso diario, ya sea para música ambiente o una fiesta larga, lo que importa es la RMS. Para saber qué tan fuerte se escuchará un parlante, conviene mirar la sensibilidad y la potencia RMS, y no solo el número de watts que aparece en la caja.


