Así, Carlitos abrochó el séptimo grande de su carrera, por 2/6, 6/2, 6/3 y 7/5 en tres horas de juego, y reafirmó sus credenciales para convertirse en uno de los mejores de todos los tiempos. Aunque todavía habrá que esperar mucho, porque tiempo le sobra. «Lo hicimos», publicó luego abrazado a su trofeo.
«¿Qué puedo decir de Carlos? Es una persona muy natural, muy sencilla, con una personalidad abrumadora, arrolladora. Que con 22 años sea capaz de asumir y gestionar todo lo que hace, es excepcional y tiene un mérito infinito. A Carlos no le da miedo nada, va con todo al frente, siempre es valiente. Cuando encuentra las dificultades no se esconde, y yo creo que eso es lo más destacable de su carrera. Juega con una esencia muy bonita, que es su propia esencia, no es comparable a ninguna otra. Y él es Carlos Alcaraz en mayúsculas, y yo creo que eso lo convierte en alguien sinceramente excepcional», comenta el ex tenista español Álex Corretja (51), ex número 2 del mundo, mientras viaja en un tren de vuelta a casa en España.
El argentino Daniel Orsanic (57), quien fuera capitán de su país cuando en 2016 ganó por primera, y única vez, la Copa Davis, ante Croacia en Zagreb, analiza también al murciano: «Carlos Alcaraz reúne las condiciones de los mejores de la historia. No ataca ni saca tan bien como lo hacía Federer, pero se maneja con suma naturalidad de la mitad de la cancha hacia adelante. No es lo consistente que era Nadal ni tiene su imagen de gladiador, pero viene consiguiendo regularidad en su derecha, lo cual lo hace muy sólido desde el fondo de la cancha. No defiende lo bien que lo hacía Djokovic, pero su velocidad y flexibilidad lo convierten en un gran defensor. Tanto su sensibilidad como su potencia son difíciles de comparar. Su frescura le permite desdramatizar y simplificar situaciones complicadas durante los partidos».
Corretja añade respecto del impacto de su compatriota: «Creo que al final quiere decir que él ha roto barreras, ha roto etapas a una velocidad estratosférica, y debe animar a los que vienen abajo a pensar que el futuro depende de ellos, que lo que se ha hecho en el pasado es historia, que es muy increíble, muy único, pero al final cada etapa es una etapa concreta, y que no vale compararlas con ninguna otra».
Y Orsanic, quien hoy es parte del equipo de analistas de ESPN, cierra contundente: «Considerando la historia del tenis, Alcaraz tal vez no sea el mejor en ninguno de los rubros, pero su mayor virtud es la integralidad de su juego y su naturalidad. No pongo como condición los resultados, no pongo como prioridad el hecho de que sea el más joven de la historia en ganar los cuatro Grand Slams ni que ya tenga siete títulos de Grand Slam antes de los 23 años. En mi opinión, Alcaraz es el jugador más completo de la historia, lo cual no significa que sea el mejor».