Verifica temas como electrónica básica, mecánica de tornamesas, cuadratura, entre muchos otros
Su objetivo es validar la experiencia laboral, aumentar la empleabilidad y formalizar su actividad.
El oficio de DJ habitualmente se asocia a fiestas electrónicas, discos y eventos masivos, pero las instancias en que se entrega el servicio son mucho más amplias y algunas desconocidas. Una de ellas son los programas de televisión, en que el DJ se encarga del acompañamiento de sonido y musical de los programas. Luis Cid, cuyo nombre artístico es DJ Byte, quien trabajó en el Matinal de CHV, cuenta lo que hacía. «En programas como estos, el DJ acompaña con música el ambiente y la acción que el director quiere lograr. Cuando muestran una entrevista en terreno con un caso triste, el DJ es quien coloca la música melancólica o si es un caso policial, la música de acción. Si hay un chascarro, coloca el efecto de sonido humorístico o si el animador pide una canción, el DJ es quien la coloca casi automáticamente», explica Cid.
Contratar a alguien como DJ Byte, quien fue campeón mundial del Red Bull Thre3style realizado en Tokio en 2015, es una decisión con cero riesgo, pero ¿qué pasa con un DJ que quiere contratar alguien para un evento, más allá de las recomendaciones? ¿Cómo un DJ puede dar cuenta de su competencia laboral ante un posible cliente?
Ese es el objetivo que busca la certificación de DJ que implementa ChileValora, programa gubernamental que reconoce oficialmente las habilidades y conocimientos de las personas. Su objetivo es validar la experiencia laboral, aumentar la empleabilidad y facilitar el acceso a nuevas oportunidades laborales.
El perfil, disponible en (https://n9.cl/mhy9re), busca «asegurar una experiencia sonora, artística y cultural, diseñando, preparando y ejecutando presentaciones musicales en vivo, mediante la curaduría, selección, reproducción e integración de pistas pregrabadas».
«La creación del perfil de DJ surge de la necesidad de la propia industria, es decir, los interesados en profesionalizar un oficio cultural e históricamente marcado por la informalidad, dando reconocimiento oficial a los DJs y, con ello, elevando los estándares de calidad en el sector del entretenimiento», explica Felipe Rosales, jefe del área de certificación de ChileValora.
«Durante 2025 el perfil fue levantado por ChileValora junto a la Subsecretaría de las Culturas y las Artes, expertos del sector, gremios y DJs activos, en un proceso técnico que incluyó mesas de trabajo y validación sectorial», agrega.
Algunas de las habilidades que se evalúan en la certificación son aplicación de técnicas de selección musical, calibración y mantenimiento de tornamesas, comunicación y coordinación con el equipo de producción y técnico de sonido, conceptos básicos de audio y cadena electroacústica, conceptos básicos de seguridad eléctrica, curaduría y selección musical, inglés técnico asociado a equipos, entre muchas otras.
«Esta certificación define competencias técnicas, no es una evaluación artística», aclara Cid, quien participó en la construcción del programa.
Rosales explica cómo se constatan las habilidades. «Lo hace el centro a través de una evaluación completa que incluye demostración práctica (armado de set, mezcla en vivo), revisión de conocimientos teóricos y verificación del cumplimiento de normativas y protocolos de seguridad».
Felipe Venegas, DJ y director académico de Casa Sonido (IG. casa.sonido), institución que realiza cursos de formación, explica que desde que se tuvo noticia de la certificación, hay más consultas e interés en el tema.
Se trata de un rubro en expansión. «El mercado del DJ en Chile es hoy amplio, dinámico y diverso. Para quienes se desarrollan en la música electrónica existe un número importante de eventos, fechas y clubes donde proyectar una carrera profesional sólida. Cuando muchos comenzamos hace más de 20 años, la escena estaba prácticamente en pañales; hoy, en cambio, es totalmente posible construir y sostener una vida en la música siendo DJ y productor», explica.
Respecto a cuánto gana un DJ, Cid explica que es muy variado y va a depender de cada carrera. «Va desde alguien a quien le pagan $50.000 a $80.000 por noche, hasta, en Chile, $1.000.000 por una presentación de una hora».
Venegas destaca otro elemento del ecosistema musical. «En el ámbito educativo y pedagógico, las clases, academias y formación artística son una arista cada vez más relevante dentro de la generación de ingresos mensuales para DJs y productores».
Justamente en este ámbito y en regiones es donde se desenvuelve Jenny Carvajal Miranda, DJ/VDJ Jenny Maureen, quien en 2016 fundó la academia «Beat Dj Academy» (IG: Beatdjacademy.cl).
«Tenemos cursos personalizados, individuales y grupales, con una duración de seis semanas. Hay Dj básico, inicial, avanzado y producción musical. El alumno aprende temas como apreciación musical, el tema eléctrico de equipos, el manejo de softwares, cuadratura musical, entre muchos otros temas», indica.


