Matías Burboa explica casos y polémicas por Instagram, TikTok y YouTube
Sus videos duran más o menos dos minutos y algunos tienen más de siete millones de visualizaciones.
Matías Burboa, ex notero del programa de servicios «Aquí somos todos» (Canal 13), ya lleva varios minutos hablando de su hobby informativo, que es resumir una noticia o una polémica en dos minutos y luego compartir el video en sus redes sociales, cuando de pronto revela en una frase, de forma diáfana, el espíritu de lo que hace y que lo ha hecho muy popular: «Yo no quiero contar primero la historia, quiero contarla lo mejor posible».
Después de quedar sin trabajo y antes de encontrar algunos pitutos y su actual puesto como editor periodístico en una productora, Matías pensó en usar sus redes sociales para mantenerse vigente ante el público y se lanzó a hacer videos con críticas de libros. «Me fue pésimo», recuerda. Después se cambió al cine. «Lo mismo, a nadie le interesaba». Tras eso pensó: «¿Por qué no agarro lo que está pasando en la contingencia y lo cuento como una historia?, no como nota de un noticiero ni de un matinal, en dos minutos, y al final hago una reflexión con opinión. Lo hice y le fue súper bien», detalla. El 14 de abril del 2024 hizo un video con esa línea y la rompió. Hoy tiene 291.000 seguidores en Instagram (@mati.burboa) y 574.400 en TikTok (mati.burboa).
«Una de las primeras historias que conté fue la de las monjas de Ñuñoa que resultaron no ser ni monjas, ni lesbianas, ni asesinas. Elegí que pasaran varios días y hasta hoy sigo esperando varios días después de una noticia, no tengo la premura de ser primero ni contarlo antes que otro medio».
¿Cuántas historias ha hecho hasta ahora?
«Al principio hacía dos a la semana, pero seis meses después dije tiene que ser una al día, así que subo de lunes a domingo, todos los días, a las 13:30, porque a esa hora la gente se sienta a almorzar y ve reels y TikTok».
Imagino que hay harto trabajo detrás de cada video.
«En la noche defino la historia y me pongo a reportear. Reviso todos los medios y si alcanzo le pego una llamada al protagonista. En la mañana despierto temprano para escribir, grabar y editar antes de irme a la pega. En total son como cuatro horas en todo. Es harto trabajo pero ha valido la pena, la gente en la calle me reconoce más por mis redes que por lo que trabajé en la tele».
¿Gana plata con estas historias?
«Nada, cero. Mi video más popular tiene siete millones de reproducciones y no gano ni un solo peso por eso. La gente que vive de las redes es porque meten publicidad de marcas y te pagan por reel o por historias. Por existir con hartos seguidores en Instagram y TikTok no me entra ni uno, la única manera de monetizar es hacer publicidad y como tengo pega elijo no hacerla (hace poco abrió un canal de YouTube donde sí hay pago pero hasta ahora tiene muy pocos suscritos)».
¿Lo han contactado para poner publicidad?
«Tengo una lista de marcas esperando pero no quiero aceptar. Sólo acepté una campaña cuando estaba sin pega, pero ahora no estoy aceptando, porque es fome cuando te metes a un perfil y hay pura publicidad, eso me choca».
¿Cuando hizo el video sobre la polémica de Sergio Rojas y Rafael Araneda, aumentó sus seguidores?
«Los seguidores de Sergio Rojas me decían te hiciste famoso y sí hubo un incremento, pero fueron menos de 5.000. Mi contenido es más noticioso y cuando hice lo de Sergio la gente pensaba que era farándula, pero lo que hice fue tomar sus dichos y desmitificar dato por dato».
Él le respondió.
«Sí, pero me respondió para que saliera al aire (en Qué te lo digo) y peleara con él y como le dije que no, se fue en una volada brígida, me dijo eres Burboa con R de rata…, pero no era un ataque personal. Yo lo que digo es que trabajar en un programa de televisión no te da licencia para decir lo que se te antoje y tienes que hacerte cargo».
¿Por qué se graba de costado?
«Me gusta el plano, lo encuentro bonito. Debo llevar seis meses hablando así, antes era de frente, pero me gusta más de costado».
¿No encuentra que se parece a como habla el personaje de Robert Stack en «Y dónde está el piloto»?
«Uhhhh, es muy eso… pero es sólo porque me gusta el plano».


