Gabriela Pastore es sicóloga y empresaria, y explica los pro y los contra de su ir y venir entre estas dos ciudades
Aunque el proceso para instalarse en la costa brasileña fue rápido, igual tuvo que enfrentar prácticas cuestiona blesen el sector marítimo.
Aunque Gabriela Pastore es venezolana, hoy divide su vida y sus negocios entre dos lugares tan distintos como Temuco y Búzios, donde vive desde hace un año y medio tras haber pasado por el sur de Chile luego de emigrar desde Venezuela. Junto a su marido, Matías Pizarro, en Temuco lidera Kleans Chile, empresa de limpieza industrial, mientras que en el balneario brasileño está detrás de Aborda Beach, un lancha de lujo que recorre la costa y que se ha transformado en un imán para turistas chilenos (@aborda.beach).
«Ha sido de verdad excelente. Todo el que ha venido nos ha dado muy buenas referencias», comenta Pastore, quien reconoce que buena parte del público llega por esa cercanía cultural: «En febrero tenemos mucha presencia de público chileno y hemos trabajado para que se sientan cómodos con el servicio».
Aunque mudarse a Búzios suena como un sueño, ha sido una experiencia con luces y sombras. La empresaria venezolana, que llegó en agosto de 2024, destaca lo fácil que fue establecerse: en tres meses ya tenía la residencia y la empresa funcionando. Pero el trabajo en el sector marítimo trajo sorpresas, sobre todo a la hora de acostumbrarse a las particularidades.
¿Vivir allá es tan el paraíso como muchos dicen?
«No. Quizás por mi forma de ver la vida, para mí no. O quizás porque ya he vivido en tres países. Para Matías, que migra por primera vez, le parece maravilloso: puedes ir todos los días a la playa, desconectarte del caos de una ciudad grande, estar con personas más relajadas, aquí tienes que bajar al menos tres cambios. Pero yo soy citadina, el paraíso para mí es otra cosa. Va a depender de lo que tú quieres en tu vida, de la personalidad y todo eso».
¿Qué ha sido lo más difícil en el día a día allá?
«A nivel personal, no hemos comprado auto, y para mí es vital. Compramos una moto, porque todo es más caro que en Chile. Un auto que allá te cuesta diez millones, aquí te cuesta quince. Para mí no es negocio, lo veo como regalar cinco millones. Pero creo que voy a tener que hacerlo, porque me incomoda estar sudada todo el día. Sí, la gente puede decir: pero te fuiste a vivir a la playa. Sí, pero prefiero estar en el auto con aire acondicionado, y el día que voy a la playa, ahí sí me gusta sudar, pero no para ir a hacer diligencias».
¿Preferiría vivir en Temuco que en Búzios?
«Es una pregunta súper compleja. Creo que no al 100%. No me veo siempre en Temuco ni siempre acá. Eso es algo que solo podemos hacer quienes no tenemos hijos, que podemos movernos sin tanta planificación».
¿Ha sentido alguna diferencia cultural difícil con los brasileños?
«Las personas aquí son bien agradables, están siempre felices, pero si es que ellos te ven siempre como un turista. No quieren competencia. Si sienten que les estás quitando trabajo, no les gusta. Cuando quieres invertir o pedir permisos, es más complicado. Hay personas correctas y amigables, pero también hemos sentido ese rechazo. Con los chilenos aún no es tanto, porque recién están llegando, pero con los argentinos se detestan, es como lo que pasa en Chile con los venezolanos».
Yo pensaría que hay más calidad de vida.
«Lo que pasa es que para mí la calidad de vida, que es una de las cosas por las que nos vinimos, tiene que ver con cómo el gobierno te cuida, y eso acá no siempre es así. A nosotros no nos afecta tanto porque tenemos ingresos desde Chile, vivimos en un condominio de clase media alta, bien resguardados, en una casa bonita alquilada. Igual, como te comentaba, se paga lo mismo que en Chile, son los mismos valores, pero la gente que viene de vacaciones lo ve todo barato, pero cuando vives acá es otra realidad, porque se gana la mitad».
Chilenos al abordaje de Brasil
Brasil se ha consolidado como segundo mayor emisor de turistas hacia Chile, con cientos de miles de viajeros chilenos eligiendo el país vecino por sus playas, precios accesibles, conectividad directa y ausencia de visa. Destinos como Río, el nordeste y el sur son favoritos, impulsados por acuerdos de reciprocidad. De esta manera, superó a EE.UU. y quedó por detrás de Argentina. Se estima que la cifra de chilenos viajeros es de 800.000 y que en esa cifra destaca el aumento de vuelos, incluyendo rutas al noreste como Fortaleza.??