Cuatro sujetos le hicieron una encerrona en el enlace de Autopista Central con Vespucio Norte
No se me ocurre que pudiera haber habido otra reacción. Era la única salida que teníamos en ese momento, dice Maxi.
Un nudo en el estómago, el pulso acelerado y una necesidad imperiosa de arrancar del lugar. Algo así siente cualquier ciudadano que avanza en auto por el enlace de una autopista y ve que el vehículo que lo antecede se cruza en la pista, se detiene y unos sujetos armados corren hacia él.
Maxi, a quien resguardaremos su identidad, no lo dudó este sábado 7, a las 16:36 horas. La temida escena apareció ante sus ojos en el nudo Quilicura, en el largo enlace de acceso desde la Autopista Central a la Autopista Vespucio Norte, en dirección al oriente.
«No alcancé a pensar nada. Vi cuando el tipo se bajó y cruzó y el otro se detuvo hacia el lado mío. Yo empecé a acelerar. Después vi el arma y chao. Seguí acelerando. Para mí era escapar de ahí lo antes posible. Sentía la adrenalina a mil. Quedé con la respiración entrecortada, como si hubiera corrido. El miedo era tan fuerte que seguí manejando hasta llegar a nuestro destino. Más tarde fui a hacer la denuncia», describe Max.
Su auto, un BMW sedán, perdió ambos espejos retrovisores. Él cree que el izquierdo salió volando cuando chocó una de las puertas del Audi negro que los delincuentes abrieron para bajar. El derecho saltó por la fuerza de gravedad del sujeto que, al ser embestido, cayó sobre parte del parabrisas y siguió de largo por el costado del auto.
Eso explica, agrega, que el foco derecho resultó roto y que tenga un abollón en la parte derecha del capó.
La secuencia quedó grabada completa en su cámara de seguridad. Max reconoce que después, al revisar la grabación, se percató de otro detalle tenebroso: «El tipo que me apuntó disparó. No tengo idea donde llego la bala. Pero se ve clarito el humo del disparo. Eso fue lo que más me da miedo. Que pudimos haber muerto. También me di cuenta que eran tres los que bajaron y había un cuarto en el volante».
Siempre alerta
El 27 de febrero de 2025, hace casi un año, el hermano de Maxi sufrió una encerrona en la caletera de Américo Vespucio con Guanaco, en Conchalí. En esa ocasión, una micro que pasaba embistió al vehículo donde se trasladaban los delincuentes, quienes huyeron despavoridos.
Ese episodio le gatilló un estado de alerta permanente. Este sábado viajaba junto a su pareja. Venían de vuelta del Outlet Mall de Buenaventura, en Quilicura, por la Autopista Central.
«Como tengo la experiencia de mi hermano, analizo mucho los autos a mi alrededor antes de meterme a alguna parte.
Yo venía mirando al Audi negro porque venía anormalmente rápido. Hice el amago de tomar la salida hacia el Aeropuerto y como el auto siguió hacia Las Condes, pensé ah, ok, solo iba rápido. Pero igual mantuve distancia por si acaso. Para tener espacio y poder hacer cualquier maniobra», explica.
¿Qué siente ahora?
«No se me ocurre qué otra reacción pude haber tenido. Era la única salida que teníamos en ese momento. Nunca lo había conversado con mi pareja ni con nadie. Qué haría si me hacían una encerrona. Me nació nomás. He leído en redes sociales que la gente aplaude mi reacción. Eso es porque hay mucha frustración. Los robos siguen ocurriendo, la justicia ordinaria no funciona, entonces terminan aplaudiendo a alguien que logró escapar de una encerrona. Esa es la impotencia que sentimos todos. La Fiscalía cerró la causa de mi hermano «por falta de antecedentes». Es desesperanzador».
En la 4ª Comisaría de Conchalí, donde Maxi estampó la denuncia apenas logró tranquilizarse, le confirmaron que el Audi negro utilizado en su encerrona fue robado alrededor de las 22 horas del viernes en otra encerrona realizada cerca de la suya.
No fue el único delito en el que los sujetos participaron este fin de semana. Este domingo llegaron junto a otro vehículo a la tienda Ellus, en el Outlet Boulevard de Quilicura, donde sustrajeron especies avaluadas en $12.000.000.
Punto neurálgico
El nudo o trébol Quilicura es una zona de riesgo de encerronas, advierte la alcaldesa de esa comuna, Paulina Bobadilla.
«Es preocupante. Lo hemos dicho una y otra vez: las autopistas deben hacerse cargo de la seguridad de todos los usuarios que pagamos por su servicio. Somos la comuna que más paga para entrar y salir de la comuna. Nosotros no tenemos las facultades para poner seguridad en las autopistas. La persecución del delito tampoco nos corresponde a los municipios, son las instituciones las que tienen que ver con esto», afirma.
¿Se ha reunido con sus ejecutivos?
«Muchas veces. Los hemos oficiado también. Si ellos saben y tienen cámaras en distintos pórticos, ¿por qué no hacen algo para prevenir este tipo delitos? Ese punto es un lugar frecuente de encerronas. Es una curva muy pronunciada, entonces hay miedo a que salgan estos tipos altamente armados. Yo pido que se pongan las pilas. Porque si logran detectar rápidamente que un auto circula sin TAG, ¿por qué no pueden poner un auto de seguridad en estos enlaces?».
Distancia defensiva
El coronel (R) de Carabineros Gonzalo Urbina, ex jefe de la Prefectura Santiago Rinconada, entrega una recomendación. «Lamentablemente, estos enlaces son conocidos por ser preferidos por los antisociales para hacer encerronas. Yo aconsejo ir muy atento a los otros vehículos que nos anteceden y a mantener entre cuatro y cinco metros de distancia para tener la posibilidad de evadir algún tipo de asalto. O simplemente, para tener el espacio para retroceder y huir de la situación».
Urbina añade que en este caso se aplica el principio de legítima defensa. «En esta situación la persona que atropella al delincuente también se puede ver afectada si el sujeto resulta muerto. Porque ahí pasa a la justicia en calidad de imputado. No sabemos qué le pasó a este sujeto. Pero si resultó herido, por mí experiencia, el delincuente inventa una historia y va a una urgencia alejada del sitio del suceso».
Desde la Autopista Vespucio Norte no quisieron referirse al tema.



