Bienvenida del Tío WOM a Millicom, los nuevos dueños de Movistar:
Estos nuevos inversionistas están acostumbrados a competir en escenarios de márgenes estrechos, señala el exsubsecretario Rodrigo Ramírez.
Un código empresarial chileno es no referirse a la competencia, más aún en mega hitos de sus industrias, como la salida de Telefónica de Chile, dada a conocer este martes, luego de que fuera comprada por el operador de telecomunicaciones de origen francés Millicom y el fondo de inversiones NJJ Holding. Muy en su estilo y ajeno a esos códigos criollos no escritos, Chris Bannister, más conocido como el Tío WOM, CEO de la compañía, se refirió al tema en Linkedin. En inglés, escribió: «Millicom, benvenido a Chile: El mundo no ha cambiado. Diez años atrás nosotros ingresamos como uno de los cuatro actores del mercado y llegamos al número dos. Luego de esta noticia Chile todavía tiene cuatro jugadores, con un actor diferente. Reconocemos una oportunidad para expandir WOM más rápido que nuestro plan inicial, pero no parece el caso. Nuestro foco es conectar a los no conectados y proveer a los chilenos de la mejor experiencia en telecomunicaciones. Millicom, bienvenido nuevamente a Chile. Nos vemos en las calles peleando por los corazones y las mentes de 20 millones de chilenos».
La salida de la empresa detrás de Movistar es un tema que se sabía hace años, luego de que la casa matriz en España lo anunciara. «Vamos a salir de Hispanoamérica», afirmó en su momento Marc Murta, presidente de Telefónica.
Antes que Chile, ya lo había comunicado en Uruguay, Ecuador, Argentina y Perú. «Telefónica anuncia el cierre de su etapa como operador en Chile, culminando 35 años de presencia en el país en los que desempeñó un rol clave en la construcción de la infraestructura de telecomunicaciones, la masificación de la conectividad y el avance de la transformación digital para personas, hogares, empresas e instituciones, que hoy posicionan a Chile como referente regional y global», señalaron.
«Telefónica deja en Chile una operación robusta, una infraestructura moderna y una plataforma preparada para que el nuevo accionista continúe impulsando el desarrollo digital del país sobre bases sólidas», señaló, a su vez, Alfonso Gómez, CEO de Telefónica Hispam.
El comprador de la filial chilena es Millicom International y NJJ Holding, por un precio que se estima supera los US$1.360 millones. Millicom es un operador global de telecomunicaciones con fuerte presencia en Hispanoamérica y NJJ un holding de inversión francés (ver recuadro).
Repartición de mercado
De acuerdo a datos de la Subtel de noviembre del año pasado, en internet móvil Movistar ocupa el tercer lugar, con el 19,3% de las conexiones. En internet fijo, es líder, con el 27,9% y en TV de pago, segunda, con el 20,2%.
Pedro Huichalaf, ex subsecretario de Telecomunicaciones, explica los factores de la salida. «Esta decisión se conocía hace varios años, y una de las razones que mencionaron fue que Latinoamérica estaba generando un flujo de caja que no era suficiente para sus expectativas, entendiendo que había ingresos, pero también mucha necesidad de invertir en temas como 4G, 5G, fibra óptica, etc. Entonces, salir de le región y concentrarse en los grandes mercados que le eran interesantes les liberaba capital, al reducir las deudas locales. Todo en un mercado competitivo donde hay varios operadores, lo que bajó los precios».
Rodrigo Ramírez, también exsubsecretario del área, analiza la operación: «Marca un punto de inflexión en la historia reciente de las telecomunicaciones chilenas. La salida de Telefónica Chile confirma que el mercado local dejó de ser visto como una extensión natural de las matrices europeas y pasó a convertirse en una plaza donde el valor depende de la capacidad de reestructurar, ganar eficiencia y capturar escala», señala.
«Estos nuevos inversionistas están acostumbrados a competir en escenarios de márgenes estrechos y alta presión tarifaria. Su historial muestra tolerancia al conflicto competitivo en el corto plazo, pero también vocación por ordenar el mercado una vez que la estructura financiera alcanza límites. En otras palabras, el movimiento de hoy podría intensificar la rivalidad inicial, pero al mismo tiempo acelerar conversaciones futuras sobre consolidación, compartición y alianzas», indica Ramírez.
En cuanto a los clientes, en Sernac señalan que, dado que esta se concretaría en 2027, «mientras el proceso no se materialice, la empresa debe continuar cumpliendo con todas sus obligaciones con las y los consumidores. Sin perjuicio de ello, ante cualquier cambio de operador o traspaso de contratos, las empresas deben respetar los derechos establecidos en la Ley del Consumidor y la normativa de telecomunicaciones vigente».
«En este tipo de procesos, lo fundamental es que las personas reciban información veraz, oportuna y completa respecto de quién será el nuevo proveedor del servicio y si las condiciones contractuales se mantendrán o sufrirán modificaciones. En caso de que dichas condiciones cambien, las y los consumidores tienen derecho a poner término a sus contratos, lo que debe concretarse en un plazo máximo de 24 horas, según lo establece la normativa del sector. Asimismo, mantienen su derecho a portar su número telefónico a otra compañía si así lo estiman conveniente».
Con la salida de Movistar, se cierra un ciclo en la telefonía chilena, que comenzó en 1990, cuando la empresa de capitales españoles compró la entonces Compañía de Teléfonos de Chile (CTC). «Telefónica ha sido una empresa muy importante en nuestro país, que tuvo impactos decisivos sobre las telecomunicaciones. Primero lideró la expansión de la telefonía fija y la conectividad en zonas rurales, lo que se recuerda con el comercial donde se mostraba la conexión de Cachiyuyo. También impactó la digitalización, ya que desplegó la infraestructura tecnológica, lo que posicionó a Chile como referente en conectividad y servicios digitales. Además, desplegó la fibra óptica, la móvil 4G y 5G y siempre ha tenido una lógica de integración territorial y social con personas y servicios públicos», explica Huichalaf.
Millicom en expansión por Latinoamérica
Millicom International Cellular SA es un proveedor luxemburgués de servicios de telecomunicaciones fijas y móviles que opera en América Latina bajo la marca Tigo. Su principal accionista es Xavier Niel, un multimillonario francés que posee el 40% de la compañía. A la operación de compra de los activos y servicios de Telefónica Chile, confirmada este martes, se le considera la extensión de una estrategia de Millicom en hispanoamérica. En 2019, la compañía adquirió las operaciones de Telefónica en Panamá, Costa Rica y Nicaragua por US$ 1.650 millones, y posteriormente sumó activos en Colombia, Uruguay y Ecuador. Con presencia en diez países de Centroamérica y Sudamérica, el grupo compite directamente con América Móvil (AMX), controlada por Carlos Slim, que en 2024 concretó la compra de ClaroVTR.
37 POR CIENTO es la participación de Movistar como proveedor líder en internet fija por fibra óptica.