El comediante marcó un peak de 2,2 millones de espectadores
Es un cabro muy maduro que me acompaña y me protege, afirmó sobre el joven de 18 años que toca la guitarra en el show.
Mucho antes de pisar la Quinta Vergara por cuarta vez, Stefan Kramer hizo una breve aparición en la transmisión televisiva. En medio de las notas en bambalinas, el comediante asomó la calva por una puerta y contó que estaba en compañía de su familia. Poco después, los animadores comentaron que entre el público se encontraba toda su familia.
Siendo las 00.29 del lunes, apareció un video de apoyo en las pantallas gigantes y el comediante se asomó en el escenario, agradeciendo al público «por apoyarme tantos años».
«Hoy estoy con un show más íntimo y lo más probable es que termine desnudo», adelantó. Y luego pidió a los espectadores que soltaran su celular y le dieran un like.
En su rutina hiló muchos de sus personajes clásicos como el difunto Negro Piñera, Fabricio, Arturo Longton, la Doctora Polo, Ricardo Arjona y Rafael Araneda, así como muchos más.
Se rio de su propia vida, sus inicios como cantante en pubs, sus estudios de pedagogía, los estudios de teatro, el éxito, la crisis de los 40 y, principalmente, su familia.
Claro, en el público estaban su papá, Hermann, y tres de sus cuatro hijos: María Jesús (20), Celeste (14) y Bruno (9). El restante, Santiago (18) lo acompañó con la guitarra. Todos ellos fueron mostrados por la transmisión y saludar a la cámara.
Sobre su mujer, Paloma Soto, a quien saludó porque «cumplimos 21 años de matrimonio», el pasado enero, además de declararle «te amo» desde el escenario. En su rutina repitió varias veces, con humor, que le tiene miedo y que depende de ella para tomar decisiones en todo momento.
Tras recibir las dos Gaviotas, Kramer se retiró definitivamente del escenario a las 2.01 horas de la madrugada.
Según informó Mega, el show de una hora y media marcó un peak en 2.289.383 espectadores. Pese a ellos, hubo opiniones divididas, como las que mostraron en una transmisión post Viña los comediantes Sergio Freire, Pedro Ruminot y Fabrizio Copano, quienes detectaron que su colega mencionó en demasía a su familia y se presentó como un tipo mayor, sin serlo realmente a sus 44 años.
«Me cuida»
En el backstage, Santiago Kramer abrazó a su padre. «Estaba muy nervioso al principio, pero luego pude mantener la calma», dijo el muchacho. Agregó que el espectáculo «fue un agrado, llevamos como un año y medio con la banda (de músicos) y es bacán».
Posteriormente, el comediante contó que su hijo Santiago siempre quiso acompañarlo sobre el escenario. «Era chiquitito y me decía quiero ir, quiero ir (a los shows)», relató.
Así que lo incluyeron en los espectáculos con algunos chistes e intervenciones divertidas.
«Todo mi equipo, que me ha acompañado desde los pubs, lo han apapachado y le enseñaron los temas. (Santiago) Es un cabro muy maduro que me acompaña y me protege, está preocupado porque yo esté bien. Es una bendición tenerlo a mi lado», afirmó Kramer.
En tanto, el papá del artista dijo: «Me encantó mucho la rutina. Mi señora y yo hemos ido a hartos eventos de él, así que sabía que hablaba de sus papás, que decía algo (sobre nosotros). No estábamos nerviosos, ya estamos acostumbrados. Él de joven me imitaba y yo me enojaba, jajajá. Ahora estoy orgulloso».


