Llega a Chile el pionero global de estos dispositivos: el Oura Ring
Incorporan sensores que leen señales corporales, detectan movimientos y patrones, y los traducen a métricas en la app del teléfono.
Los anillos inteligentes son la última tendencia en tecnología usable. A diferencia de los smartwatches, que se enfocan en la interacción y las notificaciones, los anillos otorgan un monitoreo biométrico continuo, discreto y sin necesidad de pantallas.
En concreto, ofrecen datos detallados de sueño, recuperación física y estrés, y son menos invasivos que un reloj inteligente, dice Nicolás Silva, director de Tecnología Asimov Consultores. Técnicamente, explica, un anillo inteligente integra sensores ópticos para medir frecuencia cardíaca y variabilidad, temperatura corporal, acelerómetros y en algunos casos medición de oxígeno en sangre. «Estos sensores capturan datos biométricos de forma continua y los transmiten vía Bluetooth al smartphone, donde algoritmos en la aplicación procesan la información para generar métricas e indicadores de sueño, actividad y recuperación», detalla.
El pionero global
Aunque varias marcas tech conocidas están produciendo sus propios anillos digitales, las opciones disponibles en Chile siguen siendo escasas (ver tabla).
La buena noticia es que desde este lunes se suma el Oura Ring, que fue el primero de estos dispositivos: lanzado a nivel mundial en 2015, ha sido vinculado a celebridades como Jennifer Aniston, Kim Kardashian, Cristiano Ronaldo y el príncipe Harry.
Claudio Sancy, product manager de Falabella, comenta que a Chile llega el modelo Oura Ring 4 en sus versiones titanio y ceramic. «Es ideal para profesionales con jornadas exigentes que quieren optimizar su sueño, personas que entrenan y necesitan medir su recuperación, o quienes prefieren un dispositivo discreto que puedan usar 24/7 sin la presencia constante de una pantalla», define.
Sancy explica que este anillo usa Smart Sensing, una innovadora plataforma de detección que se ajusta a la fisiología única de cada usuario para entregar datos precisos y continuos, tanto de día como de noche.
Sobre la suscripción de pago, cuenta que «no es obligatoria para utilizar el anillo: el usuario puede acceder a información básica sin costo adicional (preparación, sueño y actividad)».
Sin embargo, con suscripción, el dueño también accede a análisis completos, tendencias históricas, recomendaciones personalizadas y un paquete de funcionalidades enfocadas en bienestar y salud preventiva.
El precio de venta del Oura Ring 4 en Falabella es entre $419.990 y $599.990.
Made in Chile
Osoji, marca de robotótica para el hogar fundada en Chile, vende su Osoji Ring en cuatro variedades. Octavio Urzúa, gerente de felicidad en Osoji Robotics, detalla que «son modelos pensados como joyería para uso diario, y otros más sobrios para deportistas, en colores como negro, plata y oro».
Según dice, su marca cuida la experiencia completa: «Una app simple, intuitiva y sin letra chica, para que el anillo sea parte de tu vida, no un proyecto tecnológico».
Este dispositivo funciona sin suscripción: «En Osoji la idea es bien clara: compras el anillo, no una cuota. Los datos son tuyos y no te cobramos mensualidad por acceder a tu propia información», promociona. Disponibles desde $69.990 hasta $99.990.
Limitaciones
María José Villablanca, creadora de contenido de tecnología (@lajosevlog en Instagram), ya probó el Samsung Galaxy Ring y el Nova Smart Ring: el primero no se vende oficialmente en Chile; el segundo se puede comprar en la web con envío internacional gratis.
«Los anillos como el Galaxy ofrecen detección automática del ejercicio, medición completa del sueño y predicciones precisas del periodo menstrual. Esto es útil para información médica o planificación familiar. Aunque no son dispositivos médicos patentados, son una guía valiosa», evalúa.
Sobre las desventajas de estos dispositivos, advierte que «no tienen GPS integrado y no todos detectan ejercicios automáticamente; además, su tamaño fijo puede ser un problema de ajuste e el dedo».
Nicolás Silva, agrega que los anillos «tienen limitaciones importantes como no contar con pantalla y depender completamente de la app móvil para visualizar los datos; se suma que su precio es elevado y muchos requieren de una suscripción para acceder a análisis completos».



