Vaticinio: pronto jubilará la rutina de dejar el teléfono enchufado toda la noche
Marcas chinas desarrollan baterías de silicio-carbono que almacenan el doble de energía de las tradicionales.
Junto a las cámaras, la batería es hoy el elemento más relevante al cotizar un nuevo celular.
Las necesidades de consumo energético son cada vez mayores, pero las baterías usualmente llegaban casi siempre al mismo techo, independiente de la gama: 5.000 miliamperes (mAh) en almacenamiento de polímeros de litio.
Esta tendencia está cambiando gracias a nanotecnologías y nuevas combinaciones como el silicio-carbono, que permiten almacenar más energía gracias a una mejor densidad energética de la batería.
La meta es que al fin un smartphone puede superar la jornada de uso sin recarga o, en algunos casos, ser capaz de funcionar varios días de uso continuado.
Si a eso le sumamos velocidades de carga cada vez más rápidas, la tradicional rutina de dejar recargando el celular durante la noche podría quedar pronto en el olvido.
Honor, pionero
La fabricante china que nació al alero de Huawei fue pionera en aplicar la combinación de silicio-carbono para sus baterías. Ya el modelo Magic 6 Pro, de comienzos del 2024, presentaba una batería de 5.600 mAh, entonces muy por encima de otras marcas.
Esta tecnología reemplaza parte del ánodo de grafito tradicional de una batería por este nuevo compuesto de silicio y carbono, lo que permite aumentar la densidad energética pero sin que crezca significativamente el tamaño físico de la celda. Ello se traduce en hasta 12,8% más de densidad energética que una batería de litio convencional del mismo tamaño: o sea, autonomía extendida sin sacrificar diseño. También posibilita una mejora en la respuesta térmica para evitar el sobrecalentamiento.
Oppo y Xiaomi
Últimamente han sido los fabricantes chinos los que más agresivamente han tratado de mejorar baterías y velocidades de carga.
Oppo, por ejemplo, ha incorporado baterías de silicio-carbono de tercera generación en su serie Find X9, alcanzando hasta 7.500 mAh en sus modelos Pro sin sacrificar delgadez.
Xiaomi, por su parte, también ha comenzado a ampliar la capacidad de sus baterías en todas sus gamas. Por ejemplo, el recientemente lanzado Redmi 15 Pro -su popular modelo gama media- posee una batería de sólidos 6.580 mAh.
Se espera que en los próximos años el estándar en baterías oscile entre 7.000 y 8.000 mAh. Incluso hay rumores de smartphones que podrían alcanzar hasta 10.000 mAh, manteniendo grosores sorprendentemente bajos: eso podría traducirse en dispositivos con autonomía para varios días.



