A la espera de la conducción sin manos, las marcas le sacan trote a los sistemas de asistencia
Ejemplos: mientras BMW pone en el acento en la seguridad, GAC busca desarrollar la conducción automatizada.
El verano es época de viajes: vacaciones, descanso, escapar de la ciudad por unos días. Según datos de la OCDE, la cantidad de kilómetros viajados en vehículos ya ha llegado a los mismos niveles prepandemia, por ahí por el año 2019. Es un indicador que año tras año muy probablemente irá en aumento.
La tecnología ha permitido mejorar la experiencia de viaje y conducción: frenado automático, asistencia de voz y múltiples herramientas digitales y de inteligencia artificial están permitiendo que el viaje no sólo sea más agradable, sino que también mucho más seguro.
Modelos IA
Según estimaciones de la consultora McKinsey, durante 2024 el 38 % ciento de los dueños de automóviles premium en Alemania estaba dispuesto a cambiar de marca por mejores funciones digitales (el doble que en 2015).
Los fabricantes y socios tecnológicos, señala la consultora, deben encontrar un necesario equilibrio y decidir dónde ejecutar sus respectivos modelos de IA: en la nube, en el mismo vehículo o quizás de manera híbrida. La demanda existe y la idea es ir balanceando temas de latencia, privacidad, seguridad y costos para el usuario final.
«A medida que la experiencia del vehículo pasa de reactiva a inteligente y predictiva gracias a la inteligencia artificial, las oportunidades de crear valor en seguridad, costos y nuevos servicios se amplifican de forma significativa», asegura la consultora.
También según el estudio, la IA «en el borde» (Edge AI) está ganando terreno gracias a chips más potentes y modelos más ligeros que permiten una entrega de data fluida, potente y de baja latencia directamente en el auto.
Eso ha logrado impulsar la demanda de unidades de procesamiento neuronal (NPU, que permiten el desarrollo de la IA en un dispositivo) y arquitecturas modulares de microprocesadores, lo que irá cambiando roles en las futuras cadenas de valor automotriz.
Futuro sin manos
«Toda nuestra gama ya cuenta con internet integrado, lo que permite geolocalización, actualizaciones remotas y control de funciones a través de My BMW App. En futuros modelos, esta conectividad también habilitará una interacción por voz más natural e inteligente, capaz de responder varias consultas en una sola frase, tanto del vehículo como de información general», analiza María José Sáez, gerente de marketing & customer experiences de BMW Chile.
«Nuestro nuevo modelo BMW iX3 será el primero en presentar el BMW Intelligent Personal Assistant, que está potenciado con IA e integrado directamente con Alexa+, de Amazon. Esto marca el inicio de innovaciones que se extenderán a toda la gama. Y de aquí a 2027, estas tecnologías llegarán a cerca de 40 nuevos modelos y actualizaciones», anticipa.
No son los únicos, claro.
Para el gigante chino GAC Motor, «la tecnología no es un accesorio, es un compromiso con la seguridad y la experiencia de conducción. Una inversión de más de 4.200 millones de dólares nos permite estar diseñando el futuro de la movilidad en tiempo real, conectando el talento de tres continentes para ofrecer soluciones de vanguardia», comenta Carmen Gloria Franzini, jefa de marketing de la marca.
Lo anterior, vaticina, se traducirá en un ecosistema que integrará IA y asistencia a la conducción. Así, el vehículo podrá controlar simultáneamente dirección, aceleración y frenado para permitir, bajo condiciones específicas, la conducción sin manos al volante y cambios de carril automatizados. Todo, controlado por sistemas sensoriales de última generación.
«Toda nuestra gama ya cuenta con internet integrado», María José Sáez, BMW.


