Tenista nacional celebró con los brazos en alto para recordar a su padre fallecido hace un mes
El ariqueño se impuso por 3/6, 6/3 y 6/3 alargentino Juan Manuel Cerúndulo (70°) y ahoraenfrentará al también trasandino SebastiánBáez (52°) por los octavos de final.
Exactamente un mes después de la muerte de Sergio, su padre, el 24 de enero pasado, Cristian Garin (90°) consiguió su victoria más emotiva del último tiempo en el Chile Open. En el court central de San Carlos de Apoquindo, el ariqueño se impuso por 3/6, 6/3 y 6/3 al argentino Juan Manuel Cerúndulo (70°).
Al consumar la victoria elevó sus manos al cielo en dedicatoria al hombre que no sólo lo trajo al mundo, sino que también le regaló su primera raqueta y le inculcó el amor por el tenis.
Tras comenzar con los fantasmas de siempre, parecía que Garin una vez más se iba a enredar frente a un rival que atraviesa por un gran momento y por algo luce el mejor ranking de su carrera. Pero animado por Anna, su madre que esta vez lo alentó de las gradas, Gago lo dio vuelta como en esas gloriosas jornadas de antaño, que por algo lo llevaron a ser el 17° de la ATP en septiembre de 2021.
Guerrero como hace mucho no se le veía, la segunda mejor raqueta nacional de a poco encontró su juego con pelotas ajustadas y una derecha potente hasta que selló su primera victoria de su complejo 2026, donde encadenó cuatro derrotas consecutivas. Fue una batalla de dos horas y veinte minutos que terminó con el chileno celebrando con sus manos a lo alto y un estadio ovacionándolo.
Liberado de los nervios después de sortear un estreno más que complicado frente a Cerúndolo, a quien enfrentó por primera vez en su carrera, Garin tuvo palabras de agradecimiento para el público que nunca le soltó la mano y definió este triunfo como el más importante del último tiempo: «Significa muchísimo y fue más que un simple partido, porque la verdad es que Juanma venía jugando muy bien. Al principio yo estaba muy incómodo, él estaba jugando muy bien tácticamente, yo muy nervioso, muy lento. Después me solté, empecé a pegarle más fuerte, a jugar por puntos más largos. Y ahí creo que estuvo el cambio de juego y en el tercer set creo que dominé más».
Luego, mucho más emocionado, el ariqueño explicó su inevitable festejo: «Significa mucho, como dije, más que un solo partido, es el comienzo de una etapa nueva mía. Así que nada, espero seguir trabajando como lo vengo haciendo. A veces con los resultados no se ve todo el trabajo que uno hace, pero esto es día a día, y estoy contento de tener la oportunidad».
Después de esta laboriosa victoria, Cristian Garin volverá a saltar a la arcilla de Las Condes frente al también argentino Sebastián Báez (52°) en lo que será otro duro escollo, pero esta vez buscando meterse en los cuartos de final del torneo donde ya levantó el trofeo hace cinco años.


