El futbolista argentino, acusado de racismo por Vinícius, pretende ir al estadio pese a sanción cautelar de la UEFA
Benfica nunca tendría jugadores racistas en su plantilla. Prestianni no es racista y, si lo fuera, yo sería el primero en tomar medidas, dijo presidente del club de Lisboa.
Este martes el extremo argentino se subió al avión junto a la delegación de Benfica para afrontar la revancha ante Real Madrid, que se jugará este miércoles en el estadio Santiago Bernabéu. Lo hizo pese a la suspensión provisional de un partido que le impuso la UEFA mientras investiga los supuestos insultos dirigidos a Vinícius Júnior.
La sanción cautelar llegó después del encuentro de ida en Lisboa, donde el conjunto merengue se impuso 1-0 con gol de Vinícius. Más allá del resultado, el partido quedó marcado por la denuncia del brasileño, quien acusa a Prestianni de haberle dicho «mono» durante un cruce en el campo.
El árbitro activó el protocolo antidiscriminación y el expediente disciplinario se abrió de inmediato, dejando la definición deportiva en segundo plano.
En ese contexto, el presidente del Benfica, Rui Costa, salió públicamente en defensa de su futbolista. «No estaba dentro del campo para saber qué se dijo. Lo que puedo decir es que creo en mi jugador. Prestianni está siendo crucificado como una persona racista y es todo menos racista», declaró a la prensa en el aeropuerto de Lisboa antes de que el equipo partiese hacia Madrid. Y fue más allá: «Benfica nunca tendría jugadores racistas en su plantilla. Prestianni no es racista y, si lo fuera, yo sería el primero en tomar medidas».
Desde Madrid, en cambio, sostienen que el agravio fue inequívoco y que la UEFA debe actuar con firmeza ante cualquier conducta discriminatoria. El arquero Thibaut Courtois fue uno de los que pidieron una postura clara, subrayando que no puede haber tolerancia frente a este tipo de episodios. Mientras la investigación sigue su curso, Benfica mantiene el recurso presentado para intentar dejar sin efecto la suspensión provisional.
Prestianni está en Madrid, entrena con normalidad y espera una resolución. En una serie abierta por la mínima diferencia conseguida por el Real Madrid en la ida, la atención se reparte entre lo que ocurra en el césped del Bernabéu y lo que se decida en los despachos.


