Catalina Fuenzalida y Andrea García crearon Casa Mujer enfocada en el bienestar integral
El concepto es acompañarlas en todo su ciclo vital: menarquía, adolescencia, edad fértil, climaterio, perimenopausia y menopausia, señala Andrea García.
Una historia de esfuerzo y perseverancia, y de adecuación a los cambios, es la que hay detrás de Casa Mujer (@casamujercl), el emprendimiento de pilates reformer y bienestar integral de la mujer fundado por Catalina Fuenzalida y Andrea García. Ambas, la primera, instructora de dicha especialidad y la segunda, kinesióloga, comenzaron en 2017 haciendo talleres de preparación para el parto y pilates a domicilio. Tras un duro periplo, hoy son dueñas de una mini cadena de tres locales, uno ubicado en Providencia, otro en Vitacura y un tercero en La Dehesa, en los que trabaja un equipo de 30 personas.
La historia comenzó cuando Catalina hacía talleres de preparación para el parto y pilates en suelo, y Andrea de piso pélvico. «Las pacientes nos empezaron a pedir que les hiciéramos las sesiones a domicilio y de a poco la demanda comenzó a crecer, porque entonces no había nada parecido», cuenta García.
«Tuvimos que contratar kinesiólogas e instructoras de pilates para hacer más domicilios, y así fuimos sumando más gente. Por entonces lo que más hacíamos era acompañamiento de embarazadas», explica Catalina.
El paso siguiente fue asentarse en un lugar. «En 2020 teníamos ahorros y dimos el salto. Arrendamos una casa en Providencia, que fue nuestra primera sede, la habilitamos en febrero, y Catalina comenzó con el pilates reformer en máquinas. Todo iba bien, pero apareció la pandemia y tuvimos que cerrar por un tiempo», explica Andrea.
Entonces giraron hacia lo online. «Nos fue muy bien. Los talleres de estimulación temprana para guagüitas que hacíamos presencial los comenzamos a hacer en línea y fueron un éxito, porque las mamás estaban muy solas. A la vez, volvimos a hacer los temas kinesiológicos de modo presencial cuando las restricciones se fueron abriendo», recuerda Andrea.
De vuelta de la pandemia, las socias tuvieron que hacer otro giro en su oferta. «Surgió mucha competencia en el tema de las embarazadas, en el que habíamos sido pioneras, así que buscamos nuevos nichos y nos enfocamos hacia el cuidado integral de la mujer», explica Andrea Gracía. Ese es el foco actual de la empresa.
«El concepto es acompañarlas en todo su ciclo vital: menarquia, adolescencia, edad fértil, climaterio, peri menopausia, menopausia, tercera y cuarta edad. La idea es la prevención, a través del cambio de hábitos en alimentación, ejercicio, etc.», agrega.
Con este giro nos fue muy bien, la sede de Bilbao no dio abasto y abrimos otra en 2023 en La Dehesa. «Esto también fue desafiante, porque éramos muy conocidos en Providencia y Ñuñoa, pero no en ese nuevo sector. Actualmente en esa sede tenemos 200 alumnas y en total, entre las tres sedes, 800», cuenta Fuenzalida.
En el caso del pilates reformer, el modelo opera con una aplicación «Casa Mujer», en la que la clienta crea un perfil, compra planes, el más común de 45 días, y los va gastando. «Se pueden comprar varias clases a la semana, según la periodicidad que la persona quiera». En kinesiología también usan una App, pero los contactos son vía convencional.
Según explica Catalina, su público, todo femenino, es totalmente transversal. «Hay de todas las edades; en la mañana, por ejemplo, asisten más jubiladas, mujeres sobre 60 años y hasta 80 años; en la tarde van sobre los 18 años y los fin de semanas entre 30 y 50 años, además de muchas niñas y universitarias que van con sus mamás».
La diferencia entre el pilates reformer y el de suelo
Giannina Podestá, profesora de yoga, pilates y masoterapeuta (@soygiannipodesta.wellness) indica la diferencia entre el pilates de piso y el reformer. «La persona en el reformer, que es la máquina que ayuda a hacer los ejercicios, toma más conciencia corporal, más estabilidad, más flexibilidad y el trabajo muscular se ve en corto plazo. Aparecen las pantorrillas, los bíceps, los tríceps, etc., y si está tonificando, flexibilizando, trabajando fuerza». «En el reformer los ejercicios en general trabajan la zona del core, abdominales, mucha plancha, barco. En el piso se trabaja más con implementos, como bandas, pesas, balón pequeño, etc. Respecto a la máquina, Marcelo Martín, de Reformer Chile (@reformer.cl), explica que «tiene un carro de madera, sobre el cual va una cama acondicionada para que la persona esté horizontal. Esto hace que no tenga gravedad al hacer los movimientos, por lo que permite hacer muchos ejercicios de distinta índole».