Santiago Endara logró las dos Gaviotas con su humor sacro
Varios compañeros del credo cristiano lo acompañaron en su debut en la Quinta Vergara. Vino mi papá de Ecuador, estuvieron mi mamá, mis hermanas, comentó.
Antes conviene saber quién es el hombre detrás del personaje. Su nombre real es Santiago Endara, tiene 35 años, nació en Ecuador y llegó a Chile a los nueve años. Regresó a Ecuador de adolescente y volvió definitivamente a los 18. En el camino, estudió Teología cuatro años, cursó Comercio Exterior y terminó donde menos se esperaba: haciendo reír a miles en la última jornada del Festival de Viña.
Ese que se llevó las Gaviotas de plata y oro es el Pastor Rocha su alter ego, pues en la vida real es pastor de verdad, lidera la comunidad cristiana La Casa. Así apareció a las 23:25 horas con su biblia de chistes, sus feligreses fieles y esa labia que lo tiene hace años predicando la palabra de la sátira religiosa: el diezmo, las mujeres en trance, la interpretación literal de la Biblia, la posesión demoníaca, los milagros y, sobre todo, a las mamitas solteras.
A todo ese mundo le echó mano animado por los 15 mil feligreses de la Quinta que entendieron su humor que él, tras recibir los premios, calificó así: «El Pastor Rocha es un personaje que no nació para burlarse de la fe, nació para denunciar aquellos abusos y miedos que disfrazaron de fe. Creo que Dios no quiere que odiemos a nadie en su nombre».
Tras bambalinas también tenía a sus fieles reunidos, escuchando atentos la prédica. Tras el show lograron abrazar a su amigo: «Me acompañó mucha gente de nuestra iglesia. Han estado todos pendientes, hablaban en el grupo de WhatsApp que tenemos, y todos mandándome mucho mucho ánimo», comentó el comediante tras su presentación.
¿Cuántos eran, Santiago?
«Las personas que se subieron al escenario son parte de la iglesia. Valdito (el de la actuación para recuperar el amor de Mariana en el bis) es uno de los chicos de mi iglesia. Ha sido bonito poder compartir el escenario con él. Se llama Esteban Valdebenito. Martín también. Los otros amigos que me acompañaron son Matías Burboa, que también fue a la iglesia. El alcalde de Limache, que es pastor también. Entonces, nosotros nos conocíamos, yo había ido a predicar a su iglesia hace un tiempo atrás. Carla Riquelme, mi mánager. Y mi familia. Vino mi papá de Ecuador, estuvieron mi mamá, mis hermanas».
¿Su mamá es la verdadera hermana Nancy de la que habló en la rutina?
«Mi mamá no se llama Nancy, pero para efectos prácticos, sí, digámosle Nancy».
Uno de sus amigos que se la jugó toda fue Luciano Valenzuela Romero, alcalde de Limache. Él fue el encargado de salir en la presentación vestido como el comediante en la platea, tapado con una capa azul, rodeado del público.
¿Se parecen harto?
«No, pero compartimos el mismo barbero. Daniel Nande le corta en Santiago y acá en Stronger, en Villa Alemana, me corta a mí».
¿Cómo surgió la idea de sumarse?
«Se le ocurrió esta semana. Me mandó un WhatsApp el miércoles. Me escribe muy al estilo Santiago y me dice: Perrito, sé que estás ocupado, pero si me podrías ayudar. Porque además hay una joda con que yo soy el pastor Rocha. No molesta, pero eso fue. Así que obviamente hay que apoyar a Santiago».
Matías Burboa, súper partner de Santiago, comenta que se conocieron en plena crisis sanitaria, cuando su personaje nació en redes sociales, con clips cortos que se viralizaron rápido. Para él, «Santi es un gallo magnético que atrae a la gente, que encanta, que enamora y que además protesta con el humor».
El edil de Limache también comparte una visión sobre este humor: «La propuesta de Santiago, porque sé que hubo mucha duda, yo también soy evangélico, es que él no se mofa de lo sagrado; se mofa de lo anecdótico. Y dentro de lo anecdótico está el caso de la señora Nancy, están estos estereotipos que hoy día nos dan risa y en otros lados nos preocupan. Me parece bien que nos atrevamos a quitarle el velo a lo sacro y tratarlo como son: cosas que de repente debiesen erradicarse y cosas que también nos tienen que dar risa».
Martín Rivera fue parte de la delegación sacra del ecuatoriano en el escenario. Se encargó de tocar el teclado para mostrar las notas que emocionan en las prédicas: «Es crack, genio. Creo que es súper creativo. Y hoy en día es difícil no meterse en lo general, no mutar a algo más masivo. Enfocarse en el ámbito evangélico es complicado. Eso es algo que admiro de él».


