Trump dijo que no está feliz con las negociaciones nucleares entre su gobierno y los iraníes
El grupo de ataque del portaaviones USS Gerald R. Ford arribó al puerto de Haifa, en el norte de Israel este viernes como parte del despliegue militar estadounidense en Oriente Medio ante la posibilidad de un ataque contra Irán. El buque, el mayor de su tipo en la Armada de Estados Unidos, se suma a un despliegue que incluye doce aviones de combate F-22 y al menos nueve aviones cisterna en Tel Aviv o en tránsito hacia la región, reforzando la capacidad militar mientras continúan las negociaciones nucleares entre Washington y Teherán, según informó CNN.
En paralelo, la embajada estadounidense en Israel autorizó a personal no esencial y a familiares a abandonar el país. El embajador Mike Huckabee advirtió al personal en un correo interno que quienes deseen salir «deberían hacerlo hoy» y aclaró que la recomendación respondía a «una abundancia de precaución» y que no había «razón para entrar en pánico». Huckabee también advirtió sobre la alta demanda de vuelos de salida y urgió a comprar boletos hacia cualquier destino desde el cual luego puedan volar a Washington. La embajada indicó en su sitio web que «las personas pueden considerar abandonar Israel mientras los vuelos comerciales estén disponibles».
Por su parte, el presidente estadounidense Donald Trump explicó la tarde de este viernes que no está feliz con el avance de las negociaciones con Irán respecto a un eventual tratado nuclear, pero que aún no se ha decidido respecto a un posible ataque. «No estoy contento con el hecho de que no estén dispuestos a darnos lo que necesitamos. No me entusiasma la idea. Veremos qué pasa. Hoy tendremos algunas conversaciones adicionales. Pero no, no estoy contento con la forma en que están actuando. Veremos cómo va», expresó según «Político».


