A diez días de haber dado a luz fue a la Gala de Viña
Según explica, cada maternidad es personal y ella tuvo una recuperación rápida que le permitió desarrollar algunas actividades.
Viernes 20 de febrero, horario prime en Mega. Por la alfombra roja de la Gala del Festival de Viña desfiló Vanesa Borghi, distinguida como siempre. Robó miradas, pero también generó un debate, que ha permanecido estos días, pues continúa trabajando en la ciudad jardín. ¿El motivo? Nueve días antes fue mamá.
«Me sorprende que todavía existan este tipo de comentarios. Que se siga juzgando cómo otra mujer vive su maternidad. Entiendo que soy una persona pública y que la gente me ve en pantalla, entonces se generan opiniones.
Pero hay muchas mujeres que no salen en televisión y que, por necesidad o por decisión, deben volver a trabajar muy pronto. Y eso no las hace menos madres. En mi caso, tengo la suerte de tener una red de apoyo importante, un padre presente que cumple su rol de paternidad en igualdad. No es que alguien me esté ayudando, es que estamos criando juntos. Eso es distinto», señala la modelo.
«Y también es importante decir algo: además de ser mamá, soy mujer. Amo a mis hijos profundamente, pero también necesito desarrollarme profesionalmente. La maternidad no puede transformarse en un impedimento para eso», sentencia la argentina, madre de Teo, de un año y cinco meses, y Alma, de dos semanas.
¿Siente que es bueno visibilizar que cada maternidad es personal?
«Absolutamente. Hay muchas maneras de maternar. Hay mujeres que crían solas, otras que tienen redes, otras que no. Hay quienes pueden quedarse en casa más tiempo y otras que no pueden. Lo importante es que cada decisión se tome desde el amor, la responsabilidad y la realidad de cada familia. Si esto abre una conversación más amplia y más respetuosa sobre las distintas formas de vivir la maternidad y la paternidad, me parece positivo. Porque al final no se trata de juzgar, sino de entender que no existe una sola forma correcta de hacerlo».
No fueron pocas las que apoyaron a la modelo y su ida a la Gala a días de haber sido madre. Una de ellas fue la medallista olímpica Francisca Crovetto, quien subió un par de historias a su Instagram y expresando que «cada maternidad es personal». Otras figuras como Marcela Sabat indicaron: «Libertad en cómo cada una quiera y pueda maternar». Mientras que la diseñadora Lupe Gajardo añadió que «uno puede hacer paréntesis en ese período y es muy sano y natural, cada quien con sus tiempos y decisiones».
Hoy por hoy, Vane participa en el matinal «Mucho gusto», de Mega. Un regreso al trabajo que, dice, «ha sido intenso, pero muy bonito también. La verdad es que me siento bien físicamente, el parto fue bueno y eso me permitió recuperarme más rápido de lo que pensé».
En ese sentido, explica que eso le ha ayudado a retomar algunas actividades. Aunque, aclara, «no estoy todo el día trabajando. Paso gran parte del tiempo con mis hijos. Ellos están conmigo en Viña, no es que me vaya y desaparezca todo el día. Entonces he tratado de equilibrar las cosas, entendiendo que hoy mi prioridad son ellos, pero que también soy una mujer profesional y amo lo que hago. Ir a la Gala fue algo puntual, muy organizado, y también fue lindo volver a sentirme yo en ese espacio».
Además, su participación coincidió con rápida recuperación. «Me he sentido fuerte, con energía», dice, añadiendo que «creo que no hay que imponerse exigencias irreales. Cada cuerpo vive el postparto de manera distinta. Yo me he sentido bien y eso me permitió avanzar, trabajar y organizarme».
¿Carlos (Garcés, su pareja) se hace cargo de sus hijos cuando usted no está?
«Sí, y quiero ser súper clara con esto: Carlitos no «me ayuda». Él cumple su rol de papá. Y lo hace increíble. Eso para mí es fundamental. Saber que tengo una pareja que ejerce su paternidad de manera presente, comprometida, amorosa, me da una tranquilidad enorme. No es que yo delegue algo que me corresponde solo a mí, es que ambos somos responsables por igual. A veces también contamos con una persona adicional que nos apoya, sobre todo cuando coinciden los tiempos de los dos niños. Y eso, sé que es un privilegio. No todas las mujeres tienen esa red, y yo lo agradezco muchísimo. Pero, principalmente, es Carlitos. Y eso da mucha seguridad».
Aparte de su red de apoyo, Vane ha hecho un ejercicio de organización para poder dar con todas las necesidades de sus hijos. «Trato de tener momentos muy conscientes con cada uno. Cuando estoy con uno, estoy realmente presente. Y también entendiendo que no todo va a ser perfecto. Vamos día a día, ajustando», señala.


