Fueron declarados culpables de asesinar a tres carabineros en Cañete
El Juez Marcos Pincheira describió la emboscada que realizaron, en abril de 2024, para cometer el crimen.
La noche del 26 de abril de 2024, los hermanos Antihuen Santi -Tomás, Felipe y Jefferson- ejecutaron un despiadado plan en la penumbra de una parcela en el sector de Las Vegas de Antiquina, en Cañete: emboscaron a una patrulla de Carabineros y asesinaron a sus ocupantes.
A casi dos años de ese día, este martes el Tribunal Oral en lo Penal de Cañete, presidido por el juez Marcos Pincheira Barrios, los declaró autores ejecutores del delito reiterado de homicidio calificado. Sus víctimas eran el sargento primero Carlos Cisterna Navarro, de 43 años; el cabo primero Sergio Arévalo Lobo, de 34 años, y el cabo primero Misael Vidal Cid, de 30 años. El tribunal, además, condenó por el mismo delito a Nicolás Rivas Paillao, pero en calidad de autor colaborador.
Tras la lectura del veredicto, el fiscal regional de La Araucanía, Roberto Garrido, quien lideró la compleja investigación, valoró la resolución del juicio y espera que el tribunal decrete para los cuatro imputados la pena de presidio perpetuo calificado.
«Una resolución tan contundente, fundada en una investigación que logró reunir antecedentes que demostraron la participación de estas personas en el homicidio de los funcionarios de Carabineros y en otros hechos, creemos que contribuye a establecer una verdad jurídica que, en parte, repara el dolor de las familias», enfatizó Garrido.
Emboscada
La noche del crimen los tres funcionarios de la Cuarta Comisaría de Orden Público de Los Álamos llegaron a una parcela en Cañete para cumplir con la rutina burocrática de verificar la medida cautelar de un hombre que vivía en ese lugar.
Según el veredicto leído por el juez Pincheira, el Ministerio Público logró acreditar que esa circunstancia fue aprovechada por los acusados Tomás, Felipe y Jefferson Antihuen Santi, «quienes previamente concertados emboscaron a los funcionarios en el momento en que el vehículo policial estaba detenido». Las pericias indicaron, de hecho, que el cabo primero Arévalo era el conductor, el sargento primero Cisterna iba de copiloto y el cabo primero Vidal estaba como acompañante en el asiento trasero izquierdo.
El juez Pincheira agregó que el conductor de la patrulla abrió el seguro de las puertas para que el testigo reservado -la persona que cumplía la medida cautelar- se acercara al asiento trasero y pudiera firmar el acta de control; «oportunidad que los acusados aprovecharon para atacar a las víctimas con violencia» y despojarlas de sus elementos de protección para luego ejecutarlas con sus propias armas de servicio. Pincheira, además, recalcó que el testigo reservado declaró que cuando se acercó a la patrulla «sintió el cañón de un arma larga por el costado derecho de su rostro y cuello; intentó advertir a los funcionarios, cerrar la puerta y huir».
Después de los homicidios vino la parte logística. De acuerdo al veredicto, los hermanos Antihuen Santi cargaron los cuerpos de los tres hombres en la camioneta de los carabineros y condujeron por una ruta rural, hasta que decidieron parar e incendiar la patrulla para simular un enfrentamiento.
El Ministerio Público acreditó en el juicio que Nicolás Rivas Paillao ayudó a los Antihuen Santi a cometer la emboscada. Un día antes del homicidio, describió el juez al leer el veredicto, uno de los hermanos contactó a Rivas Paillao y «le pidió la escopeta para cometer un robo en contra de unos carabineros que le iban a sacar la firma a unos sujetos». Además, «lo invitó a ese robo, pero él le dijo que no y que solo le pasaría la escopeta, agregando que no participaría porque encontraba que eso era muy peligroso» y que «al día siguiente tenía una comida familiar que era un cocimiento». Según el juez, Rivas Paillao participó en el crimen como un facilitador.
«Nada va a reparar la pérdida que tuvimos. Nos queda un largo camino aún. Queda toda una vida para explicarle a mi hijo qué fue lo que pasó con su papá. Hay una preocupación por familiares de Carabineros de que esto se vuelva a repetir», dijo tras el veredicto Fernanda Antillanca, viuda de Misael Vidal.


