Un quiebre con los nuevos dueños lo llevó a tomar la decisión de partir
Pierdo un pedacito de mi corazón, pero también entiendo que éste es el momento de otros, aseguró el periodista en un video interno que le envió a sus compañeros. ¿Cuál es su futuro? Ya tendría varias ofertas.
Son las 17:43 de este viernes y el ánimo, al interior de Chilevisión, es parecido al de un funeral. Hace pocos minutos y por un escueto y aséptico comunicado interno, se supo que Julio César Rodríguez, conductor y director de programación, deja el canal el próximo 13 de abril. Él sigue en su oficina, la primera de la derecha entrando a la zona de prensa y producción, muy cerca donde trabajan muchos periodistas que lo acompañaron en sus últimos 13 años. Nadie puede creer que se va.
«¿Qué pasó?» fue la pregunta que se hicieron muchos apenas explotó la bomba de la salida de JC, sobre todo después de que él estuviera el jueves, sólo 24 horas antes, feliz en el lanzamiento de las nuevas versiones de viejos programas: «El teatro en Chilevisión» y «El club de la comedia». La respuesta a esa pregunta es más o menos simple: se produjo un quiebre entre Rodríguez y los nuevos dueños del canal: Tomás Yankelevich, Jorge Carey y Edgard Spielmann.
Desde que asumió como director de programación, JC se la jugó por tener programación en vivo. Así apareció «Fiebre de baile», que la rompió en su primer ciclo, y otras jugadas como el «Festival de comedia». A ojos del periodista, esa era la forma para lograr ser números 1 en rating, pero en el proceso el canal cambió de dueños y ellos llegaron con una idea un tanto distinta, más centrada en los ingresos: «No les interesa que el programa marque buen rating… si no entra plata, no sirve», sería el nuevo lema y eso no le gustó a Rodríguez. La televisión en vivo es cara y la nueva administración, desde un comienzo, miró con recelo esa propuesta que sí concitaba mucho apoyo en el interior del canal. El primer programa que quedó en la mira fue «Fiebre de baile» -que ya empezó a cobrar por los votos para salvar participantes- y los programas envasados y baratos, comenzaron a aparecerse en el horizonte del canal.
Mientras avanzaban los minutos, en Chilevisión seguía la incertidumbre y se decidió hacer una reunión para informar, un poco más, sobre la salida de JC. En ese momento se aseguró que Rodriguez no se va a otro canal y que su salida se debería a que «está muy agotado» que «su familia es parte importante en la decisión que tomó». Sin embargo, eso habría sido sólo para suavizar el hecho. El verdadero motivo es el choque de visiones y de cómo hacer televisión.
También se le informó a la gente de Chilevisión que los dueños le habrían hecho una muy buena oferta para que se quedara, pero que él la rechazó y que las negociaciones duraron una semana. Sobre este último punto, cabe mencionar que el sueldo de JC rondaba los 60 millones de pesos mensuales.
Como aún le queda más de un mes de trabajo, este viernes no hubo despedida ni aplausos para Julio César cuando se fue del canal. Se quedó a hasta cerca de las 20 horas y si bien su ánimo no era el mejor, se le veía tranquilo.
La palabra de JC
Justo cuando la información de su salida corría a la velocidad de la luz, Julio César compartió, de forma interna, un video donde se le ve muy emocionado. Habló de su partida y en una frase de su comunicado confirmó, leyendo entre líneas, su alejamiento con la visión de los nuevos dueños.
«Me comunico a través de este video para que se enteren por mí y no por rumores de mi decisión de dejar el canal. Han sido 13 años maravillosos de mi vida. He aprendido a querer a Chilevisión por sus personas, por cada uno de ustedes, mis queridos compañeros. El único y gran capital de este canal es su gente (…) Sin miedo a equivocarme, ustedes con su talento y sobre todo con su cariño, han hecho que mi trabajo haya sido grato y hermoso cada día. Ustedes me han hecho brillar», partió diciendo.
En el siguiente punto dejó claro que su momento en Chilevisión, había pasado: «Al dejar el canal pierdo un pedacito de mi corazón, pero también entiendo que éste es el momento de otros. A los nuevos propietarios del canal les deseo lo mejor y sé de corazón que intentaron todo para que me quedara. Se los agradezco profundamente. Son gente buena y le pido a todos ustedes que acompañen con el mismo empuje de siempre esta nueva etapa».
En la parte final de su mensaje, JC manifestó: «Me voy en un momento muy exitoso del canal, pero el éxito y la felicidad no son sinónimos, no van de la mano. Voy en busca de seguir siendo feliz y de seguir pasándolo bien con lo que hago, porque me ha permitido este último tiempo ser programador de un canal que ha querido, irreductiblemente y a veces de forma impetuosa y voluntariosa, llevar alegría y felicidad a las familias. Gracias a todos mis compañeros del canal por quererme y seguirme en las locuras. Por ahora los acompañaré durante marzo para hacer una transición amable y colaborativa. Gracias, queridos compañeros por estos 13 años de tanta felicidad».
¿Argentina o Mega?
Confirmada su salida, en los pasillos de Chilevisión se empezó a hablar del futuro de JC y ahí apareció un dato que no se conocía: una supuesta oferta, muy buena, que le habría llegado para hacer un programa, por internet, en Argentina.
¿Y Mega? Si hay un canal en Chile que puede llevarse a Rodríguez es la señal de Vicuña Mackenna, pero ojo que no sería la única opción. Sobre su mesa ya habría varias propuestas.
Su amigo José Antonio Neme habló de la opción de Mega y también de la alternativa de internet: «Podría ir a Mega, claro, pero también se podría ir a otro canal o hacer un proyecto digital. Julio está muy metido en los nuevos negocios, plataformas. Él ha sido super reservado con su negociación, pero entiendo que él tenía una ventana para poder conversar las cosas una vez que se concretara la venta del canal. Tenía una ventana para renegociar», aseguró y agregó: «Cuando hay cambio de propiedad es bien obvio que todas las piezas importante se redefinan, Julio, al ser ejecutivo y con una función tan sensible como es la programación, estaba dentro de las posibiliades».
Volviendo al punto de ser compañeros en Mega, recalcó: «A mí me gusta siempre trabajar con Julio, porque somos una dupla muy bizarra, en todo el sentido de la palabra. Sería una propuesta entretenida. Pero no sé si los matinales tienen espacio para tanto conductor y no sé si quiere».


