Viajó de Alaska hasta Chile en moto y se la robaron

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Autor de la Foto: CEDIDA
Título/Pie de foto: Stanfill lloró de alegría cuando carabineros recuperó su joyita.


Ocurrió en Viña del Mar, pero la recuperó al día siguiente

Estadounidense Brian Stanfill lleva cuatro años manejando desde el Polo Norte. Su destino: Tierra del Fuego.

Luis Gajardo

La travesía del motoquero Brian Stanfill (30) comenzó en Prudhoe Bay, Alaska, en agosto del 2010. Y se convirtió en una odisea en enero del 2015 en Viña del Mar, Chile.

Antes de llegar a pasar el Año Nuevo a Valparaíso, como penúltima parada de su viaje que tiene como parada final Ushuaia en Tierra del Fuego, Argentina, cuenta Stanfill que recorrió Estados Unidos, México, Puerto Rico, República Dominicana, Nicaragua, Venezuela, Colombia, Bolivia, Perú y Argentina. «Todo gracias a donaciones que recibe para gasolina y cerveza a través de mi blog, donde comparto mis experiencias», explica.

Pasó la noche del año nuevo en el puerto, y luego de unas horas de descanso, la fiesta siguió la noche del primero de enero en Viña del Mar. Su moto, una BMW 1.200 Adventure, quedó estacionada en el patio de la casa en donde se hospedaba, justamente donde comienza la odisea.

«No sé cómo, entraron y se la llevaron. Cuando inicié este viaje, sabía que la posibilidad de un accidente o un robo era algo que podía ocurrir cualquier día. Uno intenta prepararse para eso, pero la verdad es que quedé estupefacto. Derrotado. Mi moto es mi vida. Mi hogar y mi libertad», cuenta.

Además de la moto, Brian perdió esa madrugada del dos de enero su computador, herramientas, una carpa, y su pasaporte. «Por suerte tenía un disco duro con respaldo de las fotos», dice.

Pero, como pocas veces sucede en estos casos, esta historia tuvo un vuelco feliz.

«Tres hurras para Carabineros de Chile», posteó ayer Stanfill.

Cuenta que aunque la encontraron sin las cosas, la moto sólo sufrió el corte de los cables de encendido. «Cuando me avisaron que la habían encontrado lloré de emoción, ahora sólo espero recuperar mi pasaporte, arreglar los cables y seguir. Independiente de lo que sufrí, lo pasé muy bien en Chile y estoy eternamente agradecido de la policia y de la red de apoyo que me brindaron», concluye.

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