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Autor de la Foto: DAVID ALARCÓN
Título/Pie de foto: Fernanda madrugó para recibir a su hombre en Antofagasta.
El motociclista marcha cuarto en la general
«Estoy ahí para todo lo que necesite», dice la estudiante de nutrición Fernanda Jordán.
Pablo Avilés
Antofagasta.- Pablo Quintanilla arriba al campamento del Dakar en Antofagasta y el público lo recibe entre aplausos. La afectuosa bienvenida se debe a que es el mejor chileno en motos. Terminó tercero en la quinta etapa, que unió Copiapó y Antofagasta, y ya se ubica en el cuarto puesto de la clasificación general, superado por los españoles Joan Barreda Bort y Marc Coma, y el portugués Paulo Goncalves.
«Estoy contento, fue una etapa dura en la que apreté al comienzo, luego bajé un poco el ritmo, pues el terreno se puso peligroso y además se me acabó el agua.», dice el chileno de KTM.
El hombrón se encuentra con su mayor apoyo, su polola desde hace poco más de un año, Fernanda Jordán, quien también estuvo presente en el campamento de Copiapó. «Voy a estar en todas las etapas de Chile y dependiendo de cómo se den las cosas, voy a Buenos Aires para acompañarlo hasta el final», cuenta la estudiante de nutrición de 23 años, quien se levantó a las cinco de la mañana para viajar en camioneta desde Copiapó a Antofagasta junto a los hermanos del crack.
-¿Pueden compartir algo en los campamentos?
-Lo acompaño mientras estudia su hoja de ruta, si necesita algo lo ayudo, agua o lo que necesite. Hago lo que puedo, pero la idea es no molestarlo, no lo quiero desconcentrar.
-¿Como estudiante de nutrición también lo apoyas por ese lado?
-Claro, de todas maneras. Además, soy full deportista así es que entrenamos juntos en el gimnasio y salemos a correr también.
-¿Te acostumbras a que la gente ya reconozca a Pablo?
-Es un poco raro. Cuando llegó lo iba ir a saludar y a sacarme una foto con él, pero no pude porque había harta gente que también se fue a sacar fotos con él. Hay que acostumbrarse, celosa no puedo ser.


