FOTOS DE REFERENCIA (Cargar Manualmente):
FOTO 1
Ruta: /2015/01/12/Educacion_LUN@1_G5N2JS7JO_1_100_39_1201.jpg
Autor de la Foto: FRANCISCO LEÓN
Título/Pie de foto: A los practicantes muchos los ven como «cachitos», pero siempre hay alguien dispuesto a orientar.
Vístase decentito, sea puntual y agache el moño de vez en cuando
Esta semana muchos chicos iniciaron su primera experiencia laboral como practicantes. Lúzcase y salga victorioso con este decálogo.
Banyeliz Muñoz A.
1.- Agache el moño
«Harás las cosas que los demás miembros de la organización no quieren hacer. Asúmelo y dedícate a observar a quienes hacen el oficio de manera sobresaliente», sugiere Estefano Trisotti, profesor de Capital Humano de la Escuela de Psicología de la U. de los Andes.
2.- Tenga iniciativa
El periodista Sebastián Valdenegro realizó su práctica profesional en 2011 y salió victorioso: hoy trabaja en esa misma compañía. «Lo que siempre buscan las empresas son personas con iniciativa propia y harta motivación. La idea es llegar y demostrar ganas por ejercer la profesión. Es importante estar dispuesto a escuchar, aprender de los colegas más experimentados, no perder la calma y estar preparado para cometer errores, que en la práctica son muy comunes».
3.- Infórmese
Claudia Aliaga, jefa de la unidad de empleabilidad de la U. del Pacífico, dice que es fundamental conocer bien la organización: «Averigua los nombres de tus superiores y con quiénes vas a trabajar, para que entiendas el panorama general y sepas cómo actuar cuando ya participes de reuniones o te asignen tareas».
4.- Coma bien
Benjamín Toselli, presidente ejecutivo de la consultora IT Hunter, dice que para rendir al 100% durante estos meses la alimentación es crucial: «Se deben respetar las comidas diarias y consumir alimentos que entreguen los nutrientes básicos para mantener la mente y el cuerpo aptos para hacer frente a cada jornada».
5.- Cuide sus modales
Aunque suene obvio, uno debe cambiar el chip y asumir que ahora la cosa va en serio. «Junto a las competencias requeridas para el trabajo, se evalúa también nuestra forma de ser: modales, vocabulario y la forma de expresarnos», advierte Francisco Sólanich, director de la escuela de RR.PP. de la U. del Pacífico.
6.- Avíspese
«Tener una libreta de notas nos puede ayudar mucho, pues entre el nerviosismo de las nuevas funciones la memoria se vuelve frágil. Todas las personas con las que vamos a interactuar nos enseñarán algo nuevo, aunque muchas veces no nos guste. Hay que escuchar y muchas veces callar», dice Aliaga.
7.- Adáptese
«Tiene que ver con puntualidad, buenas relaciones interpersonales, el trabajo en equipo, poder adaptarse a un nuevo grupo en que quizás puedan incluso bromearte y tratarte como el cachito. Hay que entender que el buen clima laboral no implica que pierdas tu rol y estatus dentro del equipo», señala Aliaga.
8.- Cuide el look
«Los jóvenes hoy usan poleras, short, jockeys y zapatillas, lo cual está bien para el uso diario. Pero en el trabajo hay que ser un poco más cuidadoso y formal. No se trata de usar corbata si no es necesario, pero sí cambiar las poleras por camisas, los jeans por pantalones de tela y las zapatillas por zapatos», subraya Sólanich.
9.- Sea puntal
«Es importante llegar temprano al lugar de trabajo -a nadie le gusta un practicante flojo- y quedarse hasta el cierre de la jornada. Eso demuestra el nivel de compromiso con el trabajo y es muy valorado por los supervisores», dice Valdenegro.
10.- No pierda el tiempo
Toselli recalca que para salir bien evaluado se deben evitar vicios típicos: «Desaprovechar el tiempo, no escuchar, no preguntar en momentos de duda, ser soberbio o negativo y no aprender de los errores».


