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Autor de la Foto: CHILEVISIÓN
Título/Pie de foto: La imagen muestra cómo quedaron los autos esa madrugada del 12 de diciembre.
Experto en derecho penal explica el caso de Patricio Ampuero
Lo primero es que pasa a la justicia militar. El proceso es más lento y tiene una etapa secreta.
Juan Morales
Una cosa es ser civil y chocar con el auto de otro civil. Ahí se van todos a la justicia penal ordinaria. Otra cosa muy diferente es ser civil y chocar con una patrulla de Carabineros. Ahí la cosa se va a la jusiticia militar. Y ese proceso es muy distinto.
Para Gustavo Balmaceda, director del Departamento de Derecho Penal de la UNAB, el accidente del que fue víctima Patricio Ampuero la madrugada del 12 de diciembre, cuando fue embestido por un furgón policial, «deriva casi siempre en un juicio sumamente técnico».
«Lo que se viene aquí es una guerra de peritajes, similar al que se produjo, por ejemplo, en el caso de Martín Larrain (que atropelló a un transeúnte en Curanipe el 2013)», dice el académico. «Pero para eso hay que contratar peritajes privados y aquello, lamentablemente, cuesta plata. Un peritaje de tránsito puede costar entre 600 mil a tres millones de pesos, si no más».
El segundo escenario que se desprende de una situación así, agrega el abogado, dice relación con la naturaleza misma de la justicia militar.
«Se trata de una justicia muy similar a la que había antes de la reforma procesal», explica Balmaceda. «Es escrita, no oral; hay un secreto de sumario, en cambio la civil es pública; los jueces son militares; puede durar hasta unos seis años, y los medios probatorios se valoran según cómo lo determina la ley. En cambio, en la justicia penal civil impera más que nada la lógica y lo que dice lo científicamente asentado».
Un ejemplo típico de esto último, agrega Balmaceda, es el papel que juegan los testigos. «Para un crimen ocurrido en medio del desierto, en la justicia militar yo podría presentar una caravana de testigos y decir que todos ellos estuvieron presentes en el crimen. En la justicia civil, eso no es creíble, no tiene lógica. Es muy parecido a la anulación de los matrimonios de antes: yo presento ante un juez un par de testigos que dicen que marido y mujer no vivían en el domicilio que dijeron que lo hacían al momento de contraer matrimonio. Y se anula el matrimonio».


