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Autor de la Foto: SERGIO COLLAO
Título/Pie de foto: Anabela acompañó a su Gordo, como siempre.
Su esposa Anabela y su hija Ana Emilia llegaron a apoyarlo tras duros días
El volante anotó en la misma semana que polemizó con Johnny Herrera y fue citado al tribunal.
César Campos
Fue una dura semana para Emiliano Vecchio tras la polémica con el arquero de la U, Johnny Herrera, por declaraciones y que terminó con ambos citados al Tribunal de Disciplina y pidiendo disculpas.
Pese al conflicto, su esposa Anabela y su hija Ana Emilia no quisieron estar ausentes en el partido ante Huachipato. Y el hecho de no romper esa cábala familiar parece que funcionó, pues a los 19 minutos el Gordo los sorprendió a todos y se mandó un golazo de tiro libre.
El volante le quitó la pelota a Jaime Valdés y remató al primer palo del todavía portero Guillermo Reyes (ver página 12), quien no pudo contener el tiro del 10 de los albos.
Vecchio salió corriendo a celebrar a la banca, donde estaba el preparador físico Juan Ramírez, el otro citado al Tribunal de Disciplina por el mismo lío.
Su familia en tribuna celebraba. Minutos antes hubo un presagio de la buena tarde de Vecchio, cuando el volante fue uno de los más aplaudidos por la hinchada alba al confirmarse las formaciones de los equipos por los altoparlantes del Monumental.
Tras el partido, Anabela y Ana Emilia fueron a buscar a papá a los camarines. El argentino se encontró con sus mujeres y compartió unos minutos con su amigo Julio Barroso, a quien echan de menos en el Monumental.
Vecchio pasó cabizbajo ante la prensa y se retiró en silencio. Cumplió la promesa, por ahora, de no emitir conceptos tras la pugna con Herrera.


