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Autor de la Foto: XIMENA ROZAS
Nutricionistas, médicos, chefs y comensales destacan los atributos de los dos veraniegos platos
La humita tiene mucha fibra y carbohidratos, mientras que un buen pastel de choclo debe tener harta proteína al contener carne de vacuno y de pollo.
Teresa Vera/Carolina Acevedo
A la hora de nombrar delicias veraniegas con choclo, humitas y pasteles se llevan los aplausos. Ambos platos, infinitamente apetecidos, tienen características que les confieren atributos especiales. Ponga atención y decida.
¿Qué dice el público ? : «Prefiero la humita porque la porción y sabor son mejores. El pastel es mucho y nunca me lo sirvo todo», dice Claudio Barahona, degustando una humita de mil pesos en el local 83 de la Vega Chica. El cliente de la mesa vecina, Rodrigo Belmar, sale en defensa del pastel (a tres mil pesos): «La humita es muy seca. No se compara con el juguito del pastel con la carne y la cebolla».
Calorías: una humita chica (cabe en la palma de una mano) pesa 200 gramos, en promedio. «En esos gramos hay 300 calorías, por lo menos», asegura Catalina Miranda, nutricionista de ainchile.cl. La profesional agrega que «si alguien se come dos humitas, son 600 calorías que se equiparan con un pastel de choclo en un lebrillo de greda mediano (400 gramos)».
Proteínas : «Las humita es puro carbohidrato, de la misma familia del pan», aclara Catalina Miranda. En cambio, «el pastel de choclo es más interesante. Aporta en su capa de arriba 200 gramos de choclo (una humita) y en la parte de abajo proteínas, unos 100 gramos entre carne y pollo. Además de otros 100 gramos entre cebollas, huevo duro, aceitunas. Esto le da un valor agregado a la parte nutricional», explica.
Porotitos verdes : «Estos son platos únicos de fondo que pueden acompañarse con un tomate pequeño para no exagerar la parte de carbohidratos. Lo mejor es con ensaladas verdes como apio, berros, lechugas y porotos verdes», aconseja Miranda. El chef Claudio Vega, jefe de carrera Gastronomía Internacional AIEP, estima que humita y pastel de choclo deben servirse «bien calientes» y con ensalada de tomate, pebre o chilena (tomates y cebolla). «La sensación será más jugosa y rica para el paladar», dice.
Pura fibra: «Las humitas tienen mucha fibra y ayudan a un tránsito rápido», acota Cristina Montenegro, nutricionista de clínica Bicentenario. «El choclo de las humitas y del pastel nos hace súper bien, pero lo ideal es comerse una humita de regular tamaño, lo mismo que el pastel. La idea es comer, pero todo tiene que ver con la dosis», precisa
Recalentadas: Guillermo Rodríguez, presidente de la Asociación de Chefs «Les Toques Blanches» dice que la tradición chilena obliga a recalentar las humitas en el tostador.»A la gente lo que mas le gusta es que la humita tome el sabor tostado de la hoja del choclo. Ojalá sea a la hora de once, a la hora del tecito. Esto es muy chileno». En el caso del pastel, «el recalentamiento es más fome, no tiene mayor ciencia. Se mete al horno y para que no se reseque se le pone un poco de leche», agrega.
Vino: las comidas típicas chilenas, como estos platos, deben acompañarse con vino. «Ojala un tinto que no sea muy fuerte como un carmenère o una copa de vino blanco muy ligero», sugiere el chef Rodríguez.
Con o sin azúcar : El doctor Jaime García, nutriólogo de nutricionsaludable.cl, aporta que «todas estas comidas caseras, como el pastel y las humitas, son bienvenidas, pero al agregarles azúcar se convierten en bombas calóricas. Mucha azúcar pasa la boleta, provoca hiperinsulinemia (niveles altos de de insulina en la sangre que podría convertirse en diabetes II si no es tratada) y obesidad. El placer de hoy de comer pasteles y humitas con demasiada azúcar puede ser la diabetes del mañana», advierte.
Factor cebolla : «La idea de la cebolla es darle sabor», aporta July Hes, nutricionista de Megasalud. Para evitar las típicas molestias que produce la hortaliza como flatulencia, distensión abdominal y acidez, da las siguientes recomendaciones. «Hay que remojarla en agua hirviendo antes de usarla, para que pierda lo fuerte. Remojarla en agua con azúcar, para que suelte el ácido. Cocerla para que pierda lo fuerte y disminuya la intensidad del olor. Al freírla también se suaviza, aunque éste es el método menos saludable ya que se incorporan grasas saturadas». Recuerda que «estas preparaciones son muy pesadas, por lo que no podemos echarle la culpa solo a la cebolla, pues el choclo con su hollejo también ayuda a la hinchazón y meteorismo».
Albahaca milagrosa: la doctora Gema Cabrera, experta en medicina natural, acota que la Ocimum basilicum (albahaca) es una hierba aromática beneficiosa para el sistema digestivo por sus propiedades antiinflamatorias. «Por esta razón, cocinarla con choclo minimiza el meteorismo o hinchazón. Además de la excelente conjunción de sabor».
Si quiere aprender de comida criolla, pinche en http://www.servicioweb.cl/comida_chilena/pastel_de_choclo.htm


