FOTOS DE REFERENCIA (Cargar Manualmente):
FOTO 1
Ruta: /2015/01/31/El_Dia@1_GF02KAER7_1_DIA_scort_3101_IMG.jpg
Título/Pie de foto: «Ella compró con ese dinero tres bienes inmuebles en barrios exclusivos de Honduras» Eduardo Picand, abogado
FOTO 2
Ruta: /2015/01/31/El_Dia@1_GF02KAER7_1_02_611_3101.jpg
Autor de la Foto: Carlos Catalan
Título/Pie de foto: Ella es Natalia Ciuffardi, llegando este viernes a la Corte Suprema.
En la Corte Suprema comenzó el proceso de extradición de Natalia Ciuffardi
La acusan de estar implicada en un millonario fraude con su ex pareja, un médico hondureño.
Ignacio Molina
Este viernes, en la segunda sala penal de la Corte Suprema, se realizó la primera parte del proceso judicial que decidirá si la chilena Natalia Ciuffardi Castro será extraditada a Honduras. Esto luego de una petición del Ministerio Público de ese país, que la implica en un millonario fraude.
La mujer, de 28 años, fue pareja del médico hondureño Mario Zelaya, ex director del Instituto de Seguridad Social de Honduras (IHSS) y quien fue arrestado en diciembre pasado por los delitos de abuso de autoridad, incumplimiento de los deberes de los funcionarios, malversación de caudales y fraude.
Mario y Natalia se conocieron, según recuerda Patricia, madre de la muchacha, el 2011 en el Platinum, donde ella era bailarina. Zelaya, quien estaba casado, se enamoró y la invitó a viajar a Centroamérica. Poco después tuvieron un hijo, hoy de un año y tres meses.
La muchacha, quien actualmente se encuentra tras las rejas en el Centro de Detención Preventiva de San Miguel, declarará el lunes ante el ministro Hugo Enrique Dolmetsch. Ayer viernes tuvo que posponer su testimonio debido a la exhaustiva exposición hecha en su contra.
Dolmetsch escuchó en la audiencia los antecedentes de dos peritos hondureños seleccionados por el fiscal del Ministerio Público de ese país, Roberto Ramírez, quienes expusieron los pormenores del desfalco de 230 millones de dólares que afectó al Instituto de Seguridad Social.
Una de ellas fue Tesla Del Cid, contadora pública y especialista en delitos de finanzas, que presentó las aristas financieras del caso, que resumió en cuatro puntos.
Súper ambulancias . La hondureña dijo que hubo una compra irregular, pagando sobreprecios, de diez ambulancias que costaron 65 mil dólares cada una y que ni siquiera estaban equipadas. De hecho, se remitían a simples camionetas con una camilla en su interior».
Beneficio sin beneficiados . Agregó que Zelaya creó un programa de ayuda para hondureños que viven en Estados Unidos. Este «se aprobó con sobreprecios en los pasajes aéreos a Estos Unidos para los altos miembros de la junta directiva del IHSS», dijo Del Cid. El programa fue ampliamente promovido, pero a la fecha no registra inscritos, explicó.
Pasando y pasando . El tercero de los antecedentes fue la transferencia irregular de fondos entre administradores de este organismo. «Se disfrazó una transferencia ilícita a través de préstamos que fueron utilizados para financiar gastos y cubrir obligaciones de pago entre los administrativos», dijo. Esto perjudicó la estabilidad financiera del IHSS.
La asesoría . Finalmente Del Cid habló de «gratificación a funcionarios». Luego el abogado chileno Eduardo Picand, quien también representó a Honduras, puntualizó que ese país acusa a Ciuffardi de participar en «el cobro de coimas para favorecer a empresas fantasma, como la llamada CA Technologies, en la cual trabajaba Natalia. A esta empresa se le pidió un plan de digitalización de documentos del Seguro Social de Honduras que costó más de 25 millones de dólares y que nunca se efectúo».
Para más detalles dijo que «el 27 y 28 de agosto de 2012, la compañía CA Technologies le hizo dos transferencias a su cuenta corriente (de Natalia), de 10 mil y 5 mil dólares. Un mes después se sumó una por 9 mil y otra por 50 mil. Y el 12 y 13 de septiembre de ese año, ella compró con ese dinero tres bienes inmuebles en barrios exclusivos de Honduras».
Natalia Ciuffardi se pronunciará frente a todos estos antecedentes este lunes en la segunda sala penal de la Corte Suprema. Por mientras la chilena seguirá en Chile. Aunque tras las rejas.


