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Autor de la Foto: ALEX VALDES
Título/Pie de foto: Patricia Galilea
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Título/Pie de foto: Louis de Grange
La propuesta de Paz Bascuñán en la lupa
La posibilidad de que los niños retrasen su ingreso al colegio es un tema que se ha analizado. Acá, tres especialistas evalúan si se puede lograr y si la medida serviría para descongestionar las calles.
Natalia Junco
¿Y si fueran los universitarios?
Louis de Grange, especialista en transporte y urbanismo,
señala que la idea de Paz «es media complicada porque hay
una coordinación entre dejar a los niños y la
llegada al trabajo». Para descongestionar las calles propone «que los universitarios entren a las 10 a clases porque eso descargaría las calles, las micros y el metro».
«Problema para los papás»
«Los escolares entran antes a clases para descongestionar las calles. Porque si entraran a las 9 sería un problema para los padres que marcan tarjeta y porque le estás pidiendo a la gente que no tiene hijos que se tope con los menores cuando van a trabajar», explica Patricia Galilea, ingeniera civil en transportes. «Ahora, si en Chile los colegios estuvieran cerca de las casas, sería distinto. Santiago es muy segregado», remata.
«Los horarios son inflexibles en Santiago»
Dice que existe literatura sobre el tema y que se ha aplicado en pequeñas ciudades europeas. «Del punto de vista del tránsito, es una herramienta positiva (retrasar el horario)», afirma Álvaro Miranda, ingeniero en transporte y director de la escuela de transporte de la UTEM. El problema son los trastornos domésticos: «Apuesto a que los colegios igual abrirían más temprano para recibir a niños porque los papás tienen que ir a la pega. El problema es aplicar esto en ciudades grandes, como Santiago, donde la vida es más convulsionada y los horarios son inflexibles», agrega.


