En una casa de El Bosque se almacenaba más de tres mil litros y 800 botellas de los destilados
Banda mezclaba alcohol etílico con agua, saborizantes y colorantes de origen desconocido.
«Tras evadir el control policial, los sujetos escaparon por los estrechos pasajes con dirección a la esquina de Volcán Tinguiririca con Volcán Antuco, donde se intentaron esconder», contó el oficial, quien relató que fue ahí cuando los efectivos de Carabineros encontraron la fábrica y bodega ilegal, que ya había sido denunciada por los vecinos.
Se trata de una pequeña casa, recientemente ampliada y fortificada para albergar el «emprendimiento», en el que se sospecha trabajaban unas seis personas, además de un «cocinero» encargado de crear las recetas. «Su función principal, era conseguir que al menos en cuanto a color y aroma, el alcohol falsificado se asemejara al de las marcas originales», aseguró el uniformado.
Contenido peligroso
Por su parte Everardo Cañulef, director de Fiscalización de la Municipalidad de El Bosque, explicó que «para dar una apariencia creíble a la mezcla», los delincuentes «compraban tambores de alcohol etílico, el que mezclaban con agua desmineralizada, colorantes de origen desconocido y esencias de pisco peruano, whisky o bourbon, para con esta fórmula rellenar botellas originales».
Para ello, desarrollaron un rudimentario método, el que con ayuda de un alambre, permitía introducir el líquido en los envases sin sacar el dosificador. El paso siguiente en la línea de producción era el reetiquetado de las botellas, que reproducía a la perfección las camisetas termo selladas que debían asegurar la inviolabilidad del contenido.
«Lo más peligroso de esta banda, es que al no contar con los conocimientos químicos necesarios, el cocinero corría el peligro de agregar demasiado alcohol a la mezcla, lo que fácilmente podría producir una intoxicación con resultado de muerte en un consumidor inexperto», señaló Cañulef.
Eso, sin contar otros peligros para la salud humana, «considerando que el lugar estaba plagado de excremento de rata y ni siquiera contaba con agua potable», comentó mientras retiraban miles de botellas vacías del recinto para ser destruidas.
En cuanto a los dos sujetos que resultaron detenidos durante el procedimiento, el Carvajal reportó que son chilenos y mayores de edad, uno de los que contaba con una orden de detención previa. Ambos pasarán este viernes a control de detención por infracciones a la Ley de Alcoholes y de Propiedad intelectual, sin perjuicio de otros delitos que pueda descubrir la investigación.


