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Autor de la Foto: UCSH
Título/Pie de foto: Marcelo Henríquez (derecha) junto a uno de los editores del diccionario.
Marcelo Henríquez se fue sin saber el idioma; dos años después pensaba en portugués
La gracia es que el texto tiene modismos de todos los países de América Latina.
Natalia Bobadilla
Buscando mejores expectativas, hace 11 años Marcelo Henríquez pescó sus cosas y se fue a probar suerte a Brasil. Este profesor de Historia y Geografía, egresado de la UC Silva Henríquez, no tenía ni idea de portugués. «En dos meses se me acabó todo el dinero y tuve que trabajar. Por necesidad, tenía que comunicarme. También veía los noticiarios. Cuando llevaba dos años en Sao Paulo iba en el bus y me di cuenta de que ya estaba pensando en portugués», recuerda.
Al tiempo entró a trabajar a un colegio. Ahí lo invitaron a participar nada menos que en la creación de un diccionario español-portugués. No le quedó otra que aperrar y junto a otros 5 colegas trabajó durante 10 meses en el proyecto. El resultado: 30 mil palabras. «Cuando lo terminamos, tenía 10 mil palabras más que el resto de los diccionarios», acota.
La gracia es que su diccionario tiene locuciones y hasta regionalismos de distintos países de América Latina. «Posee separación de sílabas, sílaba tónica, los números de las páginas escritos con numerales y modelos de conjugación de verbos», detalla.
La mejor noticia vino cuando la editorial Saraiva, una de las más grandes de Brasil, decidió publicar el texto. «Hoy se vende en todo el territorio brasileño. Su valor aproximado es de 10 mil pesos chilenos», cuenta. Aunque este diccionario no existe en el mercado editorial chileno, ya hay ejemplares en la biblioteca de la UCSH.
A Marcelo le gustó tanto el tema de la traducción que ahora se dedica a full al tema. «Soy dueño de la escuela Soda Idiomas y estoy gestionando un servicio de turismo personalizado entre Brasil y Chile», cierra.


