Una guardia de seguridad planificó el golpe y entregó todos los datos del lugar
María Isabel Guzmán
Por mucho que se prepararan, las cosas no funcionarían para un grupo de delincuentes que pretendía asaltar un supermercado en el sector de Ciudad de los Valles, en Pudahuel, la mañana del domingo. Resulta que uno de ellos era investigado por narcotráfico y su celular estaba intervenido por la policía, por lo que todos sus movimientos eran de conocimiento de Carabineros. Los sujetos alcanzaron a llegar al supermercado, pero cuando iban a ingresar la policía los estaba esperando.
Gracias a las escuchas telefónicas la policía pudo advertir que la banda manejaba muchos detalles del funcionamiento del recinto y pudo identificar a una mujer que aparecía entregando datos e instruyendo cómo concretar el asalto: se trataba de la guardia de seguridad del supermercado que también fue detenida.
La cuestión es qué se hace en estos casos cuando aparecen datos de otro delito distinto mientras se hacen escuchas telefónicas, ya que éstas deben tener orden judicial y es para cierto tipo de delitos, como el de drogas.
El abogado Esteban Palma Aedo explica que para que esa prueba sea legal, en el caso del robo, «se debe informar inmediatamente al fiscal que se está cometiendo otro delito (captado) mediante esa escucha. Entonces, la fiscalía debe solicitar autorización al tribunal para que autorice la escucha y esa prueba tenga validez y no sea declarada prueba ilícita después».


