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Autor de la Foto: JAVIER TORRES
Título/Pie de foto: Flores admite que le ha hecho bien vivir con su polola.
El Cacique ganó 2-0 a Atlético Mineiro en su regreso a la Copa Libertadores
El ariete abrió la cuenta con un zurdazo y después regaloneó a su polola Alejandra Valdés.
Samuel Ferreiro
Minutos antes de que iniciara el duelo entre Colo Colo y Atlético Mineiro, María Angélica Chandía, la mamá de Felipe Flores, fumaba un cigarro nerviosa en la entrada del estadio Monumental.
La progenitora del nuevo regalón albo ni siquiera imaginaba el partidazo que se mandaría su hijo, en el regreso del Cacique a la Copa Libertadores después de cuatro años.
En las tribunas había mucho entusiasmo, pero durante la primera media hora los jugadores no respondían a las expectativas de los hinchas. Pero apareció el jugador impensado, uno que debutaba en el tradicional certamen continental. No fue el goleador Esteban Paredes, ni el retornado Chupete Suazo, ni el motorcito Jaime Valdés.
A los 38 minutos, Felipe Flores, el mismo jugador que a comienzos de año fue declarado prescindible y le recomendaron buscar nuevo equipo, abrió el marcador con un latigazo de zurda que contó con la complicidad del meta Victor.
FF17 recibió patadas de los rivales y estuvo cerca de poner su segundo tanto con una media vuelta que se fue besando el palo a los 66. Un minuto más tarde, Visogol Paredes puso el definitivo 2-0 con un cabezazo.
La ovación que recibió Flores a los 84, cuando salió reemplazado por Claudio Baeza, fue el premio para un luchador que a varios hizo recordar la situación de Iván Zamorano en el Real Madrid de Jorge Valdano.
«Era el quinto extranjero y hoy está transformado en un hombre muy importante. Se le pueden discutir muchas cosas, pero creo que es el colocolino más grande que tenemos dentro de la cancha. Ha sabido esforzarse al máximo. Creo que logró este momento gracias a su temperamento fuerte», lo elogió el propio Bam Bam al término del encuentro.
Aunque su mamá y su papá dejaron el estadio apenas sonó el pitazo final, en los estacionamientos del recinto lo esperaba Alejandra Valdés (20), su polola desde hace un año y tres meses. «Siempre es lo mismo, le toca difícil, pero Felipe es súper luchador. Estoy feliz, todo le está saliendo bien. Estoy demasiado enamorada», confesó la chiquilla.
-¿Qué es lo que más te gusta de Felipe, Ale?
-Todo. Es súper humilde y se agradece porque los dos somos sencillos. Nos llevamos bien y somos súper amigos.
En septiembre de 2014 la pareja vivió un quiebre, pero Flores, luchador en todos los escenarios, se la jugó y reconquistó a Alejandra. «Ahí me fui a vivir con él. Vivimos en un departamento al lado del estadio. Me gusta cocinarle arroz primavera con salmón ahumado y también vamos harto al cine a ver estrenos», cuenta Ale.
Flores admite que la convivencia con su polola lo tiene más tranquilo: «Me ha hecho súper bien, pero igual se echa de menos a la familia, a la mamita. Estoy agradecido de ellos porque han estado conmigo en todos los momentos difíciles».
El ariete también respondió cordialmente a las obvias preguntas sobre su revancha en el Cacique. «Todos saben lo que pasó al principio, pero cuando tomé la decisión de quedarme me esforcé y estaba consciente de que aunque me tocara jugar cinco minutos tenía que hacerlo bien. No tengo que bajar los brazos», aseguró.


