Doug Mills cubre eventos de la Casa Blanca desde 1983
Servicio Secreto admitió que importantes fallos en la seguridad del mitin y culpó a la policía local. Varios testigos denunciaron la presencia del tirador antes de que disparara, pero ninguno de los oficiales advertidos hizo algo por evitar que estuviera allí.
Cuando se oyeron los primeros disparos contra Donald Trump durante el mitin del sábado pasado en Butler, en el estado de Pensilvania, el fotógrafo de 64 años Doug Mills tenía el dedo en el disparador de su cámara Sony, que registra 30 fotogramas por segundo. Sabía que su vida corría peligro, pero también que no podía dejar de fotografiar lo que estaba ocurriendo. Fue después del caos que se dio cuenta que había fotografiado un momento histórico, como le reconocieron sus compañeros, al registrar el instante en que la bala sale detrás del expresidente, luego de rozarle su oreja derecha, dejando una estela de humo blanco tras de sí, publicó CBS News.'Sucedió muy rápido, pero ahora puedo verlo todo en cámara lenta. Nunca pensé que alguna vez vería un intento de asesinato contra un presidente y estar ahí para fotografiarlo', declaró Mills en una entrevista exclusiva a ‘The New York Times', donde reveló cómo tomó la imagen que hoy es viralizada y destacada en todo el mundo. Con sus más de cuatro décadas cubriendo a presidentes de EE.UU., Mills conoce a la perfección los protocolos de este tipo de eventos, dominando muy bien por dónde suben y bajan los mandatarios. Fue por eso que se situó al lado derecho, justo a un costado de la escalera, posición que le permitió estar cerca de Trump tanto para el ataque como para el momento cuando se puso de pie y levantó el puño.Pálido
El dos veces ganador del Pulitzer y miembro de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, afirmó que apenas Trump se agachó, él corrió a su lado para capturar todo lo que estaba pasando. ‘Vi cómo lo ayudaban a ponerse de pie y mi reacción inmediata fue ¡Dios mío, está vivo!', detalló, enfatizando que tras ponerse de pie se vivieron dos momentos diferentes. Primero levantó su puño desafiante, pero luego ‘ese rostro desafiante desapareció en una fracción de segundo. Se puso muy serio, se veía pálido, preocupado', agregó, antes que el Servicio Secreto lo sacara del escenario, publicó Univisión.
Suerte
Como la memoria de la cámara es taba conectada a una nube, la editora de foto de ‘The New York Times' pudo ver la imagen antes que él. ‘¡Oh Dios mío, no lo vas a creer, capturaste la bala volando!', le informó por teléfono, detallando que luego él se fue a su notebook y pudo corroborar el acierto, que él atribuye a la casualidad. ‘Siempre he pensado que se trata más de tener suerte que de ser bueno. Y tuve una suerte increíble', confesó.
Fallo
Este lunes el secretario de la Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, quien está a la cabeza del Servicio Secreto, ha anunciado en NBC News que hubo importantes fallos en la seguridad del mitin, culpando a la policía local. Varios testigos denunciaron la presencia del tirador antes de que disparara, pero ninguno de los oficiales advertidos hizo nada por evitar que estuviera allí. Versión que ha sido respaldada por el fiscal Richard Goldinger, quien aseguró que ‘sí que hubo un fallo en la seguridad, pero no quiero decir que alguien haya metido la pata', declaró a Antena 3.
Reaparición
De sorpresa y con su oreja derecha vendada apareció Donald Trump la noche del lunes, en la primera jornada de la Convención Republicana, en Milwaukee, que dura hasta el jueves. Sin pronunciar discurso, el recién confirmado candidato se situó en una tribuna, volvió a levantar su puño, como lo hizo el día del atentado y permaneció en el lugar acompañado de su familia, figuras de su partido y de su fórmula a la vicepresidencia, el senador de Ohio James David Vance, de 39 años, mientras los delegados lo vitoreaban en medio de un fuerte dispositivo de seguridad.


