FOTOS DE REFERENCIA (Cargar Manualmente):
FOTO 1
Ruta: /2015/02/28/Tiempo_Libre@8_GI32L0B06_1_14_432_2802.jpg
Autor de la Foto: MAURICIO QUEZADA
Título/Pie de foto: Romeo Santos en su concierto más multitudinario en Chile.
Alrededor de 45 mil personas llegaron al Nacional
«Por más que grite todo el estadio, no lo voy a hacer», dijo el cantante ante el pedido de sus fanáticas.
Emilio Contreras
Las cerca de 45 mil fanáticas que llegaron anoche al Estadio Nacional para ver a Romeo Santos se lo pidieron en reiteradas ocasiones pero se quedaron con las ganas. En su concierto más multitudinario en Chile (el octavo como solista), el autodenominado rey de la bachata se negó a mostrar su abdomen y menos sacarse la polera, ante un público que frente a la negativa lo tapó a pifias y gritos.
«Por más que grite todo el estadio, no lo voy a hacer», desafió el cantante, que horas antes de subir al escenario recibió el disco de platino por las 10 mil copias de su último álbum, «Formula, Vol. 2».
«No, no, no… No lo voy a hacer. Quiero contarles algo…», dijo Santos, pero el público lo interrumpía, y otra vez las pifias y gritos y el deseo popular: «La poleeera, la poleeeera, la poleera…», era la arenga.
Santos explicó su impopular postura: «Me falta un año más para mostrar los cuadrados de cerveza», dijo el bachatero, y después se quitó tiempo de encima: «Me faltan cuatro meses para mostrar…».
El momento se extendió por un par de minutos y sólo cesó cuando el hombre de «Los infieles» mostró fiereza y marcó los límites. «A ver, no lo voy a hacer… Ahh, pero sí puedo hacer eso», y sin exponer nerviosismo, comenzó a mover las caderas con su ritmo y flexibilidad característica. Sólo entonces el Nacional explotó de nuevo con más gritos femeninos, y ahora sí Romeo pudo contar su historia: la de un hombre como él que sufría penas de amor.
El concierto se extendió por dos horas y tuvo un intermedio que incluyó un cover de Pimpinela a cargo de su orquesta: 13 músicos en escena, incluidos tres coristas. La pausa le permitió a Santos cambiarse de ropa.
Como dato, el hombre del Bronx se presentó en el Nacional, un día después de su presentación en Viña, con 50 minutos de retraso, pero el detalle importó poco entre las fanáticas.


