María Jesús Herrera cuenta cómo se entretienen durante su viaje por Estados Unidos
En un momento tenía ganas de tirarme por la ventana, brome la ingeniera agrónoma y señora de José Pedro Fuenzalida.
«Esta aventura se dio, en parte, porque los niños están de vacaciones y creemos que es un tiempo ideal para salir porque no hay que estar en la casa para ir al colegio. Pero la convivencia partió revuelta, jajajá», cuenta la ingeniera agrónoma y ex participante de MasterChef.
¿Cómo así revuelta, María Jesús?
«Cada uno tratando de buscar su espacio, sus horarios y comodidades, sus minutos de ocio. Y de hacer cosas, como las tareas del día, hacer la cama, ayudar en la cocina, los estudios del colegio que mandan los profesores para el verano. Nos costó, en un momento tenía ganas de tirarme por la ventana, jajajá. Caminas y chocas con uno, le dices siéntate tres veces y sigue parado, hay que decirles que no se vayan atrás acostados sino que compartiendo».
¿Fue más difícil de lo que pensaba?
«No es fácil viajar con una niña de 2 años y un púber. Es algo que estoy aprendiendo. Ya había tenido niños de 2 años, pero es mi primer adolescente y estoy aprendiendo de él. Al principio costó, pero somos una familia que nos conocemos muy bien y ahora que pasó una semana ya estamos súper cómodos. Cada uno se maneja perfecto».
¿En qué se han entretenido durante el viaje?
«Tenemos hartos juegos de mesa. Encontré un ludo para seis, entonces podemos jugar todos. Cuando yo manejo, José Pedro se va jugando con los niños. O al revés, es como si estuviéramos en la casa en verdad. También hay juegos outdoor, como achuntarle a blancos con la pelota. Y tenemos pies para salir a caminar. Creo que nos faltan horas del día para hacer más cosas. Está lleno para hacer caminatas, nosotros alcanzamos a hacer una de diez, con suerte. O buscamos animales. Hay actividades para todas las edades y gustos».


