La demandó por la Ley Devuélveme mi Casa, pero puso tres escritos para dilatar el lanzamiento
Tras siete meses y medio, Mei Ossandón recuperó su vivienda de Chicureo. Abogado especialista dice que C es mucho más tiempo de lo normal.
La propietaria la demandó por la Ley Devuélveme mi Casa, pero la arrendataria consiguió dilatar el proceso más de siete meses, a través de diversas maniobras de su abogado. La semana pasada, la morosa por fin dejó la casa, pero con una deuda de más de $20.000.0000.
Ossandón cuenta que su inmueble tiene 400 metros cuadrados, cinco dormitorios, cuatro baños, una gran terraza y una cocina equipada para 12 personas. La arrendataria tenía un buen perfil, pero no calificaba con nota 10.
«Me presentó como aval a su pareja de entonces, un empresario e inversionista de la zona, que fue lo que me generó confianza. Pero esa persona traspasó sus cosas de valor a nombre de su mamá».
¿Cuándo comenzaron los problemas?
«El contrato establecía que me debía pagar el día 5 de cada mes. Pero el primer mes ya empezaron con demoras. Le dije que me tenían que transferir y casi que me manda a la punta del cerro. Me dijo que la estaba estresando, cuando solo eran $2.500.000. En ese momento entendí que las cosas no iban a ir bien. Al mes siguiente me abonó una parte. En noviembre, lo mismo, pagó $2.000.000».
¿Y qué hizo usted?
«El 3 diciembre mandé una carta certificada comunicando que por incumplimiento de contrato se terminaba nuestro vínculo y que tenía que dejar la propiedad. Ella tenía nueva pareja, un abogado, y él me pidió llegar a un advenimiento. Le dije que no pagara las cuentas, pero que me entregara la propiedad».
¿Qué le respondió?
«Ella quería que le baje el arriendo a $2.000.000. Le dije que no tenía ningún problema, siempre y cuando en abril abandonara la casa, le daba todo ese tiempo para que busque algo. Pero antes de hacer un anexo de contrato le pedí a su abogado que me deje todas las cuentas pagadas, que estaban atrasadas desde octubre».
Dilaciones
En enero entabló una demanda por la Ley Devuélveme mi Casa, norma que hizo más expedito expulsar a los morosos al acortar los plazos en que los tribunales deben resolver.
«En mi experiencia, el promedio de tiempo para recuperar una propiedad desde que se pone la demanda es de dos meses», cuenta el abogado especialista en el tema, José Sandoval.
Sin embargo, Ossandon se enfrentó a una arrendataria bien asesorada: su abogado y pareja dilató el proceso de lanzamiento mediante tres escritos.
«Habían pasado los primeros 15 días desde que presentamos la demanda y mi abogado me decía que si no hacían un alegato, la casa se podía recuperar. Yo rogaba para que presentaran nada. Pasaban los días y no se presentaron, por lo que tenía que esperar otros diez días corridos para que me devolvieran la propiedad. Sin embargo, el último día la arrendataria ingresa un escrito alegando que se le habían quemado todos los artefactos eléctricos».
La movida legal causó que el juicio principal se paralizara por meses.
«El juzgado tiene que ir corroborando, dictaminar. Se presenta un escrito y te toca esperar un mes más para que respondan. Y ella seguía poniendo escritos, puso tres. Nosotros contestábamos y su abogado volvía a contestar. Así se fue dilatando todo el proceso», reclama la dueña.
Tras siete meses y medio de interpuesta la demanda, el tribunal falló a favor de la dueña: con la ayuda de la fuerza pública los residentes debían dejar la casa este lunes 22. Ellos se enteraron y se fueron cuatro días antes de la fecha.
¿Cuánto le quedó debiendo la arrendataria?
«Unos $20.000.000 solo en arriendo. El contrato dice que por cada día de atraso ella tiene que pagar el 1% de interés, por lo que debe en total unos $25.000.000. También dejó una deuda de $1.700.000 en gastos comunes; $500.000 de luz y $400.000 en agua. Además, tuve que desembolsar $5.300.000 en reparaciones. Ahora tengo que pintar toda la casa, la piscina quedó llena de hongos y musgo. Me devolvió la casa asquerosa. El piso lo rayaron con maldad. Es un piso de madera y lo tenía vitrificado. También me rompieron algunos muebles, se llevaron las tapas de los enchufes».
¿Por qué no quiso pagar?
«La arrendataria acusó que había un desperfecto eléctrico en la casa y que se le habían quemado algunos electrodomésticos. Mi arrendador anterior era un médico de la zona súper reconocido y no tenía problemas con nada. Cuando se fue, vino una baja de la cuenta de luz significativa, por lo cual la distribuidora fue a fiscalizar mi propiedad y detectó que el medidor está adulterado. En algún momento pensé que podía ser el doctor, pero no me cabía en la cabeza. Empecé a averiguar y me comentaron que a ella la habían echado de un centro comercial por este mismo tema. Ella pisó mi casa y adulteró el medidor».
Como no pudo sacar un salvoconducto de mudanza, por no pago de gastos comunes, la arrendaría se fue a vivir a un condominio que está al frente.
«Estoy tranquila porque pude recuperar mi casa, pero siento una impotencia tremenda cuando pienso en que esta gente vive gratis y sigue haciendo su vida normal. Ahora estoy con juicio de los cobros: no voy a dejar que se quede ni con $5 míos», declara.
Cuáles son los plazos
José Sandoval, abogado especializado en juicios de arriendo, menciona que si bien la ley hoy es más expedita, hay distintos factores que pueden retrasar la su tramitación de una causa, entre ellos, la carga de trabajo de los mismos tribunales o que la parte demandada incurra en prácticas de litigación poco éticas, como la presentación de incidentes sin fundamento. La ley, añade, establece solo dos plazos: diez días para que el demandado se oponga o pague y diez días para que se disponga el lanzamiento del demandado de la propiedad si no paga ni se defiende. Lo que ocurre entre medio se puede alargar. «Dependerá de las gestiones del abogado, del tribunal, del receptor judicial y, en el evento de llegar al lanzamiento con fuerza pública, de Carabineros», explica. «Pero siete meses excede el promedio de duración de estos juicios y más aún con lo que se esperaba iba a ser con la Ley Devuélveme mi Casa».


