La carismática y elegante gestora cultural falleció este martes a sus 90 años
Julio y Alicia Subercaseaux develan a la mujer detrás de las portadas de revistas y programas de TV: Con los años se fue relajando.
Durante esa jornada, sus restos fueron velados en la parroquia San Francisco de Sales en Vitacura. Allí amigos y familiares estuvieron despidiendo con cariño a la mujer detrás de las luces y portadas de revistas. «Se fue el glamour», dijo una cercana antes de abandonar el lugar.
«Yo soy el hijo mayor, así que a mí me cargaron un poco más la mano, jajajá. Ella fue una gran persona, con los años se puso más bondadosa. Cuando éramos chicos (los hijos) ella era muy estricta, de mucho protocolo en la mesa y eso fue hasta el final. Con los años se fue relajando y conversábamos de igual a igual», cuenta Julio Subercaseaux, su primogénito de los cuatro que tuvo. Mary Rose estuvo casada dos veces, primero con el abogado y político Julio Bernardo Subercaseux, y luego con el publicista Jorge Jarpa, ambos ya fallecidos.
Su hijo Julio, quien vive en el departamento junto al que ella residía, recuerda la popularidad de su madre en la calle: «Ella me decía Acompáñeme al banco, acá a dos cuadras y era un desastre porque nos demorábamos dos horas porque la paraban. ¿Usted es Mary Rose?, le preguntaban. Sí, claro, decía ella y le pedían selfies. Entonces eran 200 selfies para avanzar dos cuadras, entonces no llegábamos nunca, nos cerraban el banco».
Alicia Subercaseaux, una de sus hijas, rememora: «Mi mamá siempre fue muy inglesa para sus cosas, decía todo tal cual era. Yo le agradezco la educación que me dio, las oportunidades que tuve estudiando. A mí me gustó mucho la equitación y ella hizo también un montón de años, fue la primera mujer presidenta de la Federación Ecuestre de Chile. Con la familia ella fue una mamá que adoraba, no era tan demostrativa porque su personalidad no era así».
Víctor Figueroa, uno de sus seis nietos, desmenuza: «Ella hizo equitación hasta que se sacó la mugre a caballo y se quebró un par de vértebras. Ella era una abuela atípica, nunca me dijo venga para acá que le voy a hacer cariño en la cabeza ni me agarraba a besos. Nuestra relación era diferente conmigo y con todos, y eso es lo que al final del día la hacía tan especial y tan particular. La semana pasada habíamos hablado, habíamos quedado en juntarnos. Se fue bien, que es lo más importante».
Alicia retoma y destaca: «Además que era una persona muy humana, muy solidaria, nunca miró a nadie en menos», y recuerda que en 1982 ante la catástrofe por el desborde del Río Mapocho, Mary Rose «por meses» ayudó a familias afectadas: «llevaba almuerzos para unas 50 personas en ollas grandes».
«Mi mamá tenía una transversalidad desde reyes hasta pajes. Fue una persona bien notable. Ella fue una testigo de primera línea de todas las tragedias y grandezas del siglo XX. Alguna vez estuvo sentada en la mesa con Winston Churchill, con la Reina Isabel II, con el Presidente (John F.) Kennedy; y también con la gente más humilde, o hablando de música en las escuelas, y ahí se preguntaban qué hacía esta señora tan pituca ahí», detalla Julio.
El periodista Alfredo López la conoció en los 90 en la revista «Caras», y desde ahí se volvieron amigos. Una de las últimas veces que se vieron, «ella recordó cuando conoció al Marqués de Cuevas en París. Él la invitó a su casa y ahí tenía un ejército de perros pekineses que perfumaba con aroma de violetas. Le presentó a mucha gente y compartieron porque eran fanáticos de la danza».
La familia de Mary Rose también subrayó en su labor cultural, participó de entidades como Amigos del Teatro Municipal, presidenta de la Corporación Amigos del Arte y vicepresidenta de la Corporación del Patrimonio Religioso y Cultural de Chile. «Ayudó a grandes voces como Cristina Gallardo-Domás y Verónica Villarroel», precisa Julio. «Ella se la jugaba por todo, si se comprometía a construir una iglesia se conseguía los medios», complementa Alicia.
«Es difícil definirla, mi mamá era muy multifacética, tenía tantas actividades, tanto interés por el arte, los animales, la política entonces tenía muchos círculos de amigos», anunció Julio, y este martes en su velorio se vio a los senadores Iván Moreira, José Manuel Rojo Edwards y la ex Primera Dama Marta Larraechea; y al productor de eventos William Geisse.
Este martes a las 12:00 PM se realizará una misa en la misma parroquia, para todos quienes deseen asistir, y luego una ceremonia íntima en el cinerario del Parque del Recuerdo. Sus restos descansarán en el Cementerio Católico, junto a su madre Alicia Herrera.


