Sean Penn: «Cuando me entero de cualquier problema local o mundial, siento deseos de ayudar»

Fecha:

El actor ganó un Oscar y no estuvo en la ceremonia ya que fue a Ucrania a ver a Zelenskyy

Creo que en Estados Unidos todos tendríamos que colaborar: apoyar a los ancianos, a los sin casa, ayudar a cortar el pasto del vecino si él no lo puede hacer, plantea.

Cuando en la ceremonia de entrega de los Oscar 2026 se anunció que Sean Penn (65) ganó como mejor actor de reparto por «Una batalla tras otra» («One battle after another»), que además fue elegida como mejor película, el actor no subió al escenario para recibir su tercer Oscar (el 2003 venció por «Mystic river» y el 2008 por «Milk»).
Se encontraba en Ucrania donde se reunió con el presidente Volodomyr Zelenskyy: le entregó un simbólico Oscar de hierro construido con metal dañado durante la guerra: «Guárdelo hasta que termine esta tragedia y cuando llegue la paz, le entrego el Oscar original» le dijo el actor al presidente ucraniano. Cumplió y recibió una Orden al Mérito en agradecimiento.
No es la primera vez que el artista demuestra su solidaridad frente a conflictos y desastres. Estuvo en la guerra en Irak, ayudó a Haití y a Nueva Orleans (después de los huracanes), y colaboró en EE.UU. durante la epidemia de Covid. Además, visitó Cuba, Venezuela y el 2015 entrevistó al líder narco Chapo Guzmán.
 ¿Qué lo motiva, Sean?
«Cuando me entero de cualquier problema local o mundial, siento deseos de ayudar. Para mí, la emergencia en los desastres es muy parecida a la etapa de producción de una película. Durante más de 30 años he producido muchas cintas con mi productora y he utilizado la misma fórmula en mis actividades benéficas».
 Prestó una gran ayuda a Haití y en la epidemia de Covid, ¿cuéntenos sobre eso?
«Después del terremoto del 2010, me reuní con el ministro de justicia norteamericano a cargo de la misión humanitaria para ayuda de Haití por parte de las fuerzas armadas norteamericanas. Junto a mi grupo colaboramos prestando ayuda en un campamento de 60.000 personas desplazadas de sus hogares después del sismo, donde existía peligro de aluviones. No tenían electricidad. Trabajamos día y noche sin toque de queda, bajo lluvias torrenciales. Me hice muy amigo del General Keen Ken quien al darse cuenta de la gravedad de la situación, a pesar de que yo era un humilde actor, me escuchó y ofreció llevar al Army Corps a Haití, para ayudar con el drenaje del agua. Y en cuanto al Covid, llegamos a reclutar 800 voluntarios a través de todo EE.UU. Admiré a estos jóvenes que dieron tanto de sí mismos trabajando para la comunidad».
 ¿Se considera un buen líder?
«Creo que mi mayor aporte es encontrar buenos líderes como cuando contratamos voluntarios. En una ocasión, el 90% de los postulantes fueron mujeres. En este ciclo de la humanidad las mujeres son las dominantes».
 
 ¿Se definiría como «un rebelde sin causa»?
«Me han acusado de simpatizar con dictadores socialistas después de mi viaje a Cuba. Lo que más me llamó la atención es que en ese país la salud es gratuita, lo que no ocurre en EE.UU. que se supone es el país más próspero del mundo. Concluí que Estados Unidos es un país rico para el beneficio de los más adinerados, pero no para ayudar a los más pobres y más necesitados. Creo que en Estados Unidos todos tendríamos que colaborar: apoyar a los ancianos, a los sin casa, ayudar a cortar el pasto del vecino si él no lo puede hacer. Pero actualmente los valores se guían por la codicia, por la superficialidad, no creo que la humanidad haya presenciado una situación similar. Soy parte de la industria del espectáculo, no estoy a cargo de implementar los derechos humanos, pero creo que en todos los países el respeto por los derechos humanos debería estar en primer lugar».
 ¿Cómo se describiría políticamente?
«De muchas maneras soy más bien de izquierda, pero también tengo ideas conservadoras y creo que la izquierda comete errores arrogantes como cuando algunos se consideran revolucionarios y ya sabemos lo que ha ocurrido cuando nace una revolución».
¿Se siente optimista o pesimista frente al futuro?
«Me siento dividido entre la aspiración y el pragmatismo optimista. Recuerdo cuánto tiempo Estados Unidos sufrió con las muertes de los 58.000 jóvenes que fallecieron durante los 10 años de la guerra de Vietnam. Pero tengo esperanzas y creo que lo mejor es reconocer que no lo sé. Recuerdo haber asistido a un concierto de Bruce Springsteen durante la administración de Bush hijo, donde dijo que el peor veneno que estaba reemergiendo era el racismo nacionalista».
 ¿Se considera impulsivo porque decidió partir a Irak o se trasladó a la costa de Nueva Orleans después del huracán Katrina?
«Creo que me impulsa la misma parte de mí que decide hacer ciertas películas. La encuentro en todas mis experiencias, incluyendo la crianza de mis hijos, forma parte de un todo. Tampoco separo de mi activismo político hacer una película, escribirla y dirigirla. Lo veo como un trabajo más y una vez que lo identifico, lo ejecuto».
 ¿Cuál es su filosofía?
«Creo que todo en la vida -ya sea trabajo creativo o nuestra vida personal-, es el amor, lo que nos apasiona, un territorio difícil. Pero al menos en las películas, nos pagan por hacerlo, mientras que en nuestra vida, uno paga por lo que hace».
Historia y amor
Sean Penn nació en 1960 en Malibú, la playa más famosa de Los Angeles, California, y creció junto a otros actores como Charlie Sheen y Rob Lowe, juntos los apodaban «The brat pack». Se crió en una familia de artistas, su padre Leo era un conocido director de TV gracias a «Little house on the prairie» y otras series. Su madre, Eileen Ryan, era una destacada actriz. Estuvo casado con la cantante Madonna, con la actriz Robin Wright (con la cual tuvo dos hijos), y con Leila George, otra actriz. Además, tuvo una relación con su colega Charlize Theron que finalizó súbitamente
¿Durante su juventud usted fue bastante rebelde, ¿qué lo hizo cambiar?
«Es imposible trasnochar y después levantarse a la misma hora de tus hijos y jugar con ellos».
 ¿Cómo fue la relación con sus padres?
«Tanto yo como mis hermanos aprendimos que cualquier actividad creativa era algo bueno y no algo de lo que avergonzarse. Mi padre fue una gran influencia porque era un muy buen contador de historias, dirigió muchos programas de TV y me inspiró positivamente».
 ¿Fue difícil crecer en una familia con su madre católica y su padre judío?
«No, era una fuente de buen humor. Por un tiempo viví con mi abuela irlandesa y ella siempre decía que el agua y el aceite no se mezclan. Pero mi mamá y mi papá se mezclaron bastante bien, jajajá».
 Se ha casado y separado 3 veces, ¿tiene suerte en el amor?

«Mientras más iluminada sea la mujer, tengo menos probabilidades de ser escogido. Y a mi exmujer Robin Wright la considero una santa por haber estado casada conmigo durante 10 años».

Compartir:

Hoy en lun.com

Tendencia

Artículos Relacionados

$2.831.336.713: detalles de polémica auditoría por remodelación en ministerio de la Mujer que partió en 2023

Exministra Antonia Orellana rechaza el peritaje La subsecretaria de la...

Entretelones del tenso cruce entre Gala Caldirola y Coté López

La española habló anoche en Primer plano sobre su...

Pamela Díaz sentenció a Mago Jiménez y Pinilla: «Son un par de fallados»

Así los tachó la animadora en un podcast Tras el...

Ojo si se topa con alguno de estos cascos: los robaron de un museo

Hay piezas de Eddie Irvine, Clay Regazzoni y Eliseo...