Presentó su rutina por primera vez en TV en el programa El desestrece
Bromeó con la condición médica de su padre y le agradece a su madre por todo el apoyo que le ha entregado.
Un año atrás, Francisca Medina (27), actriz y comediante, tenía cinco trabajos. La hija del humorista Mauricio Medina, más conocido como El Indio, se desempeñaba como manicurista, vendía casas modulares, trabajaba online para una empresa, era actriz junto a una compañía de teatro y presentaba sus rutinas de humor. Hoy sigue emocionada por el giro que dio su vida, ya que, desde hace unos meses, se dedica por completo a la comedia y el domingo debutó en TV como una de las humoristas en ‘El desestrece' (Canal 13).
En su primera rutina, Fran Medina, madre de un niño de tres años, decidió enfrentar el tema de ser ‘la hija de' y no escatimó en chistes hacia su padre. ‘Les podría contar muchas cosas de mí, pero lo único que les importa es que soy la hija de El Indio. ¿Lo conocen? Seis festivales, ocho hospitalizaciones y una pierna', bromeó en TV, haciendo referencia a la condición médica de su papá. Ese fue su tono y su rutina logró muchas risas.
‘Caí en los lugares correctos gracias a mi trabajo. Hace uno o dos años, estaba envuelta en una depresión donde pensé que nunca iba a surgir en la vida, que no iba a lograr nada y que se me había acabado la vida después de ser mamá. No sé si son procesos hormonales por los que todas las mujeres pasamos, pero estaba complejo el panorama. Me pasaron muchas cosas malas, muy seguidas, que hoy son parte de mi rutina', cuenta la joven.
‘Jamás me imaginé estar viviendo lo que estoy viviendo hoy día', asegura. ‘El humor me ha mantenido firme en muchas situaciones y estoy muy agradecida de la comedia, y no sólo por esto, sino por cómo me ha sacado de los momentos oscuros de mi vida. Para mí, la comedia es todo', suma la artista.
Antes de presentarse en ‘El desestrece', la comediante admite que sintió ‘terror; el domingo desperté resfriada, estaba nerviosa, pero cuando me subí al escenario, todo pasó a segundo plano. Me sentí bien, la gente lo pasó bien, lo disfrutaron de verdad. Muchos dicen con risas grabadas cualquiera (lo logra), pero no son risas grabadas; la gente realmente se estaba riendo'. Luego conversó con su padre, quien le dijo que ‘estaba orgulloso y que siguiera trabajando. Mi papá siempre me dijo que la comedia es seria y esa frase la tengo súper marcada a la hora de trabajar. No es hablar por hablar, hay que tener una estructura, crear bien un chiste y preparar a la gente. Entonces han sido hartos meses de trabajo'.
Fran Medina vive junto a su hijo, Gaspar, su hermano y la madre de ambos, Jessica. Sin ella, dice la actriz, sus logros actuales no serían posibles. ‘Yo no sería nada sin mi mamá. Ella es mi máximo apoyo y siempre tuvo fe de que iba a encontrar mi espacio. De hecho, mi mamá prácticamente me obligó a estudiar teatro porque sabía que era lo que a mí me gustaba. Fui la única de mi escuela que entró obligada a estudiar teatro. Tengo amigos comediantes cuyos papás comentan que ellos pierden el tiempo presentándose en un bar. En cambio, para mi mamá, siempre fue mi trabajo, desde que empecé y tenía a seis personas de público', rememora.
Ahora, el mayor fan de Fran Medina es su hijo: ‘Él tiene súper buen sentido del humor, pero no sé si entiende a qué me dedico. A veces cuenta algunos de mis chistes. No se los sabe completos, pero un poco sí. El otro día le cantó a mi papá la patita, la patita, ya no está, jajajá. Y mi papá se derrite con él'.


