El paraguayo vivió una jornada negra en Colo Colo, que en medio de la agonía venció 2-1 a OHiggins
Lucas Cepeda, héroe del triunfo, lo fue a buscar en su festejo. Fue un momento de desahogo en una jornada que tuvo al paraguayo al borde del llanto.
En Colo Colo vieron partir a Damián Pizarro y su reemplazo, el argentino Javier Correa, se lesionó prácticamente al llegar a Santiago. Incluso se fue a comienzos de esta semana Leandro Benegas, a Unión Española, y el puesto de centrodelantero le quedó servido a Guillermo Paiva ante O'Higgins, este sábado en el estadio Monumental. Su titularidad, sin embargo, se transformó en un calvario.
El paraguayo dio la vuelta completa a la rueda de la fortuna. Primero se perdió una chance solo de anotar ante el meta Nicolás Peranic, a los 31 minutos. Luego falló un penal, a los 41. Metió un autogol a los 73 y tras salir de la cancha a los 84 se fue a la banca y empezó a tomarse la cabeza, mientras la cámara de TNT Sports lo mostraba al borde del llanto. Su drama tuvo un vuelco inesperado cuando se jugaba el primer minuto de tiempo agregado, a los 90+1: Lucas Cepeda, autor del gol que les dio la victoria a los albos, lo fue a buscar en el festejo para darle un emotivo abrazo.
En el penal Paiva fue especialmente a pedirle la ejecución a Carlos Palacios, pateador designado en Colo Colo. El equipo, de hecho, acumulaba una racha de 25 tiros anotados consecutivamente por esa vía, desde que el argentino Juan Manuel Lucero falló ante Alianza Lima el 5 de mayo de 2022. El tiro fue desviado con facilidad por el arquero de O'Higgins. «El Guille me lo pidió, es un 9 y necesita el gol, pero lamentablemente le tocó errar. Seguiremos trabajando para que pronto se le abra el arco. Lo más importante es que el equipo ganó, supo sacar el resultado y estamos felices con eso. Si me lo vuelven a pedir, lo cedo de nuevo. Si es un compañero que lo necesita, yo no tengo problemas. También me pasó en su momento que no hacía goles, quería patear un penal y me lo daban. Fui y le di un abrazo, le dije que pronto se le va a abrir el arco y que estuviera tranquilo», explicó Palacios tras el partido. Paiva no anota desde el 25 de mayo.
Colo Colo llegó con nueve bajas al partido contra los celestes y le costó un montón anotar el primer gol, obra de Óscar Opazo, y cuando parecía que se encarrilaba al triunfo saltó el siguiente infortunio de Paiva: autogol y empate para O'Higgins cuando los rancagüinos estaban con uno menos por expulsión de Camilo Moya. Su reacción fue de tanta incredulidad que miró al cielo unos segundos. Minutos después dejó la cancha y se fue directo a esconderse en la banca, donde sufrió el epílogo del partido, incluso sollozando.
Lucas Cepeda, uno de sus grandes amigos en el plantel colocolino, subió la foto de ambos en la celebración y le puso «Mi hermano», con un corazón. Paiva le contestó «Feliz por vos, hermano».
Para el técnico Jorge Almirón la situación del paraguayo es normal en la historia de los delanteros: «Uno cuando genera situaciones de gol que son claras, mano a mano con el arquero, son para hacerlas, pero no se da y el rival se alerta un poco más. Lo de Guille tuvo el penal y el arquero de ellos lo atajó muy bien, pero es una posición donde el jugador, si no le sale, se siente afectado y es normal. Pasa en todos lados. Estaba viendo un video de grandes jugadores que fallan y es normal. Hace muy poco le pasó a Cavani, un jugador de muchos títulos, mucha experiencia, y estaba cuestionado porque no podía meterla. Son momentos. Lo importante es ser fuerte de la cabeza y seguir trabajando para generar situaciones». Colo Colo quedó tercero (32) a dos puntos de Coquimbo, el líder con 34, y a la espera de los duelos de la U (33) y la UC (30) este domingo: si ganan podría cambiar el orden en la cima del torneo.


