María Eugenia Fernández cuenta anécdotas de la campaña de su marido a la Presidencia
María Eugenia Fernández cuenta anécdotas de la campaña de su marido a la Presidencia
Harold se decepcionó un poco con los resultados, pero ya dio vuelta la página. Como es él, dice la periodista.
El año 2025 fue, para María Eugenia Fernández, un período de cuasi locura.
La candidatura a la Presidencia de la República de su marido, Harold Mayne-Nicholls, la llevó a un mundo que desconocía y del cual ahora saca algunas historias.
«Este tema de la candidatura nació porque mucha gente le pidió a Harold que se presentara», dice Kena Fernández.
«De hecho, a mí la primera vez que me contó algo -como en diciembre de 2024- fue a modo de insinuación, para ver cómo reaccionaba. Yo en verdad sólo dije que siempre lo apoyaría en todos sus proyectos…».
¿Pero no se discutió el tema de manera más formal?
«Sí, con nuestros cinco hijos. Harold contó su idea y a todos nos preguntó la opinión».
¿Y todos se cuadraron?
«No toda la familia estaba de acuerdo con la candidatura. Hubo un par de rechazos, pero, finalmente, todos lo apoyamos como familia».
¿Cómo enfrentó el hecho de ser su compañera en estas circunstancias?
«Yo siempre he acompañado a Harold en sus proyectos, pero en la medida de mis posibilidades. Y esta vez fue igual. No estuve 24/7 en sus actividades. Fui a algunas como una en Alto Hospicio y otra en La Araucanía que me resultaron muy emotivas. Pero no iba a todas».
Él contó que usted lo retó luego del chistecito que se mandó en el primer debate televisivo…
«Jajajá. Sí, porque yo soy más formal que él. Harold es muy al lote en algunas cosas. Para vestirse, por ejemplo, yo tengo que decirle qué zapatos debe usar con el traje que lleva. Y se corta el pelo cuando se le cae encima de los ojos jugando fútbol. Y por eso también es de los que dice las cosas cuando se le ocurre. En el caso del chiste aquel, me dijo después que le habían dejado la pelota dando bote para que tirara la talla».
¿Cómo fue su relación con los candidatos?
«Harold siempre fue muy cercano a Jeanette Jara. Incluso ella nos contaba que no iba con su pareja a los debates porque él no se sentía cómodo. Con Eduardo Artés, Harold hizo buenas migas. También con Marco Enríquez-Ominami porque los dos son ex georgians. Y bueno, a Evelyn Matthei la conocemos desde hace mucho porque era apoderada del colegio de mis hijos».
¿Se alcanzó usted a visualizar como Primera Dama? ¿Qué modelo hubiese seguido?
«La verdad es que nunca me planteo cosas que no son aún. Y en este caso, no tenía modelos, pero hubiese puesto el foco en los niños y en los adultos mayores incentivándolos a la actividad física y a la buena alimentación».
Los resultados electorales de su marido fueron muy bajos. Sólo logró el 1,26% de los votos. ¿Cómo lo recibieron ustedes?
«La verdad es que nos sorprendió porque en la calle, mucha gente se acercaba a Harold con mucho cariño. De hecho, hoy muchas personas le juran que votaron por él así que Harold dice que ya conoce al 1,26%, jajajá. Pero en serio, él se decepcionó un poco con los resultados, pero dio vuelta la página rápido, como es él».
Igual quedó con una deuda bancaria millonaria, que debe ser preocupante para ustedes como familia.
«Claro, él pidió plata sobre la base de un mayor apoyo de votos. Pero él está en eso. Es algo que tuvo un costo, pero Harold sabe cómo arreglarlo. Estamos tranquilos».


