Transfermarkt: plantilla itálica vale 10,7 millones de euros; la de Vasco da Gama asciende a 101,2 millones
Estábamos convencidos de nuestra garra, declaró Michael Vadulli, autor del primer gol de los floridanos.
Un triunfo histórico consiguió Audax Italiano en Río de Janeiro. Los itálicos vencieron 2-1 a Vasco da Gama en el estadio São Januário por la segunda fecha de la Copa Sudamericana.
Fue la segunda victoria ante un equipo de Brasil para el elenco de La Florida, pero la primera en tierras brasileñas. Y apenas la tercera conquista fuera de Chile en toda su historia: antes sólo había ganado en Perú, sobre Alianza Lima en la Copa Libertadores 2007, y en Bolivia ante Blooming, por la Copa Sudamericana 2023.
Por todo eso, y por la abultada diferencia de presupuestos que existe actualmente entre el fútbol brasileño y chileno, el resultado se convierte en una hazaña de David contra Goliat. La plantilla de Audax Italiano tiene un valor de 10,7 millones de euros, mientras que la de Vasco da Gama asciende a 101,2 millones de euros, según el sitio especializado Transfermarkt.
‘Los muchachos se plantaron muy bien, dominaron en el primer tiempo, cuando aún estábamos once contra once. Cuando viene la expulsión, uno piensa que esa situación podía incluso aumentar respecto del dominio, pero viene el gol de ellos. Nos ha pasado que venimos jugando contra equipos muy fuertes, dominando los partidos, y los resultados se nos estaban haciendo esquivos, hasta hoy. Y cuando estás en esas rachas así complicadas lo más importante es volver al triunfo. Y los chicos lo pudieron hacer porque tienen una entrega, una convicción y una valentía para pararse ante cualquier rival', analizó el DT de los itálicos, Gustavo Lema.
‘Y digo con cualquier rival porque estamos en una plaza muy complicada, un rival que obviamente no descubro nada diciendo esto, pero tiene un presupuesto muy superior y todo lo demás. Y ellos van y se plantan y juegan bien. Y hoy por suerte también nos llevamos el resultado', remató el entrenador.
La expulsión de Joao Pedro llegó a los 35 minutos del primer tiempo, por una segunda tarjeta amarilla. Había recibido la primera a los 15, tras una larga revisión del VAR por un pisotón que perfectamente pudo haber significado la expulsión. Tal como relató Lema, diez minutos después de la tarjeta roja de Joao Pedro cayó el 1-0 de los locales, cuando el primer tiempo se terminaba.
En el segundo lapso el conjunto chileno lo dio vuelta con gran actuación de Franco Troyansky: primero, con un carrerón por la banda derecha en una contra, que terminó con un centro al segundo palo donde Michael Vadulli apareció para anotar de palomita el empate 1-1. Y luego, el mismo Troyansky anotó el 2-1 definitivo por medio de un tiro penal, tras un evidente agarrón de Carlos Cuesta en el área. El defensa colombiano de Vasco se fue expulsado.
El gol del triunfo tuvo una trama dramática, que comenzó a los 77:55 con el agarrón que no fue cobrado por el árbitro uruguayo Hernán Heras, por un supuesto offside del delantero audino. Un minuto más tarde comenzó el chequeo del VAR y a los 80:30 el juez oriental corrió hacia la pantalla para ver la falta. Un minuto y 25 segundos después, Heras cobró el penal y expulsó a Cuesta, cuando ya habían pasado cuatro minutos desde la infracción. Finalmente, Troyansky convirtió el gol a los 85:40. Ocho minutos después del agarrón.
Tras el pitazo final, se desató la alegría entre los jugadores itálicos. ‘¿Qué te puedo decir? Fue un partido intenso, difícil, contra un gran rival, pero vinimos a hacer nuestro juego. Si bien veníamos de perder en la liga local, nosotros estábamos convencidos de lo que íbamos a hacer acá en Brasil, convencidos de nuestro juego, de nuestra garra, y sabíamos que íbamos a venir acá a hacer un gran partido y llevarnos los tres puntos', declaró con una sonrisa gigante Michael Vadulli, autor del primer gol y una de las figuras del partido junto a Troyansky y el arquero Tomás Ahumada.


