El tratamiento incluyó el uso del dispositivo Morpheus 8, favorito en Hollywood
El cirujano plástico Cristian Sepúlveda le inyectó ácido hialurónico en las posaderas y grasa en el tercio superior de la cara y los labios.
Después de bajar 14 kilos en casi dos meses, Pancha Merino (52) sentía que algo no cerraba con su nueva era que incluye entrenamiento full gimnasio: la cara no acompañaba del todo al nuevo cuerpo. ‘Sentía que necesitaba un refresh', dice. Así que se puso en manos del cirujano plástico Cristian Sepúlveda y se sometió a una serie de procedimientos mínimamente invasivos que algunos lograron ver en sus últimas apariciones. A ella le da lo mismo porque quedó contenta con el resultado.
El doctor Sepúlveda, @drcristiansepulveda en Instagram, explica que lo primero fue trabajar el rostro con Morpheus 8, el tratamiento favorito de Hollywood que tiene con piel de porcelana a Ellen Pompeo o Khloe Kardashian. ‘Funciona con microagujas que emiten energía de adentro hacia afuera, estimulan la producción de colágeno, elastina y logran que la piel se retraiga, se tense, de forma natural', explica el especialista.
En el caso de la panelista de ‘Primer plano', la idea era ‘recuperar zonas del rostro que con la baja de peso de Pancha habían cedido o simplemente se habían caído', especifica Sepúlveda. Además ‘para recuperar ese volumen, recurrimos a un autotrasplante de grasa. Esto funciona extrayendo muy poco tejido adiposo, grasita, de la cara interna de los muslos y la espalda. Esto se procesa y se le inyecta en la región facial. En el caso de Pancha lo utilizamos en la zona alrededor de las cejas, los surcos nasogenianos, el tercio superior de la cara y en los labios'.
‘Lo bueno de esto es que la grasa es un producto natural. Quien busca un resultado natural inyecta grasa y evita hialurónicos, porque el hialurónico es una mala copia de lo que la cara tiene de forma natural. Cerca del 80 por ciento de la grasa trasplantada sobrevive y se queda por años', advierte Sepúlveda.
Para aprovechar el pack de tratamientos cuya aplicación duró tres horas, la actriz quiso que el doctor le arreglara una cicatriz que tenía en un glúteo, ‘y que le había hecho perder grasa en esa área, pues se convirtió en una marca retráctil. Entonces le apliqué un poco de hialurónico para afirmar el glúteo y tratamos la zona con Morpheus también'.
‘Son cirugías rápidas, en pacientes sanas, y las recuperaciones son bastante rápidas. No son inmediatas, pero te permiten volver a un mundo normal muy pronto', explica el médico.
Merino tuvo que volver a trabajar a los días de sus intervenciones. Para disimular el rol principal lo tuvieron el maquillaje y el usar anteojos.
¿Por qué decidió hacerlo, Francisca?
‘Como trabajo con mi cuerpo, me veo en pantalla y uno ve demasiados detalles. Tengo ese ojo: hago comerciales desde hace 15 años, entonces cuando uno se revisa pone el ojo en lo físico, en lo comunicacional, en cómo te ves'.
¿Cómo se siente ahora?
‘Bien, me gusta. Igual falta algo que se deshinche todavía. No engancho con lo que opina la gente. No me afecta. No lo hago solo por el resto, esto lo hice por mí'.


