Andrea Aristegui ha sabido empoderarse en el matinal post Jotacé.
Cuando se fue Julio César Rodríguez de «Contigo en la mañana» y de Chilevisión hubo quienes postulamos que un sustituto no necesariamente era la solución para compensar su ausencia.
Después de todo, un escenario en que Andrea Aristegui potenciara significativamente su rol de conductora no sería nuevo, si miramos los casos, cada una en su momento, de Paulina Nin, Eli de Caso, Eva Gómez, Carmen Gloria Arroyo y la misma Tonka Tomicic, que en Canal 13 al menos nunca desempeñó un papel secundario como anfitriona televisiva. En este mes a Andrea se la ha visto a sus anchas, manejando los tiempos del franjeado mañanero de CHV y, a la usanza del mismo Jotacé, hasta poniendo en su lugar a algún político que se quiere pasar de listo.
Esto último le ha ocurrido en dos ocasiones, ambas con el senador José Manuel Ossandón. Este miércoles 8, al notar que él levantaba la voz, le recordó «senador, escuche, no estamos en el otro canal. (refiriéndose a Mega). Si quiere que gritemos y nos pongamos a decir garabatos, no es nuestro estilo».
Estamos hablando de uno de los pocos programas de Chilevisión que seguirá siendo transmitido en vivo bajo la nueva administración de esa estación. Por ende, empoderarse al frente de una propuesta programática como esta no deja de ser una decisión que habla de un gran Winter ya.
Eso sí, a Andrea déjenmela en el estudio no más. No la veo sorprendiendo con un móvil desde la calle, al estilo de otros conductores de matinal; como lo hiciera una vez Luis Jara. Lo del intérprete de «Ámame» fue maravilloso. Se subió a un Metro atestado de gente, a primera hora del día, y les preguntaba a los apretujados pasajeros «¿Esto siempre es así?».
Si llegara a «Contigo en la mañana» desde Mega Rodrigo Sepúlveda, versión que está cobrando cada vez más fuerza, y siendo dos estilos completamente diferentes, no veo incompatible ese tridente, que incluye por cierto a Eduardo de la Iglesia.
Le va a hacer muy bien a Rodrigo no estar tan solo frente a la cámara como actualmente se encuentra en su informativo del canal de Vicuña Mackenna. Me recuerda a Tom Hanks en «El náufrago».
Un buen actor, pero sin muchos interlocutores en su isla (estudio, en este caso). Tengo la convicción de que Sepúlveda no arribaría con la automisión de llenar el vacío dejado por Rodríguez, sino con la consigna de aportar su propia manera de hacer televisión a otra pantalla. Y qué mejor que contar a su lado con De la Iglesia y con Aristegui, la «Doña» de Chilevisión.


