La artista plástica pintó una camisa y un bolso de cuero Vélez
Cada pincelada que hice fue una forma de recordar de dónde vengo y hacia dónde voy, comenta ella que lleva nueve años yendo al encuentro musical.
Una camisa oversized y un bolso de la marca Vélez. Eso fue lo que Ana Bonamico tomó como lienzo antes de subirse al avión rumbo a Indio, California. La artista plástica e influencer argentina, radicada en Chile, intervino ambas piezas con sus propias ilustraciones, trazos que son su firma, su lenguaje, y las llevó puestas a Coachella, el festival más fotografiado del mundo que vivió su segundo y último fin de semana en esta edición 2026.
La inspiración de la artista radicada hace años en Chile no vino de ninguna tendencia ni de ningún algoritmo. «Me inspiré en la historia de Coachella, en mi propia historia y en las instalaciones de arte que, año tras año, transforman el desierto en una galería viva. Cada rincón tiene algo para decir, y quise que mi look también hablara».
Elegir Vélez no fue casual: la camisa blanca y el bolso se convirtieron en el soporte perfecto para sus ilustraciones: flores coloridas que cualquiera que sigue a Ana en redes (@anabonamico, 63.900 seguidores) reconoce de inmediato como parte de su universo visual. «Creo profundamente que la moda es una forma de expresión y que todos tenemos una historia que contar. ¿Qué mejor que llevarla puesta? Cada pincelada que hice fue una forma de recordar de dónde vengo y hacia dónde voy».
¿No se trata entonces sólo del outfit, Ana?
«Ver cómo la gente conectaba con algo tan propio fue increíble. Porque no se trata sólo de un outfit, sino de una pieza única, cargada de intención, de recuerdos y de emociones. En un lugar donde todo es tendencia, yo quise llevar algo que fuera auténticamente mío».
Esta edición de Coachella es especial también por otro motivo: es el noveno Coachella de Ana junto a su marido, el fotógrafo de moda Tom Ghiorzo. «Con Tom vamos desde el 2016 y, desde entonces, no hemos faltado nunca, salvo ese año en que el mundo se detuvo. Este 2026 marca nuestro noveno Coachella juntos: nueve ediciones, nueve capítulos compartidos, nueve formas distintas de volver a elegir este festival tan mágico».
Él fue el responsable de todo el set de fotos de Ana y del mismo certamen donde se presentaron Justin Bieber, Rosalía, Karol G, Sabrina Carpenter y Madonna. Para Ana «ir de la mano de Tom le da a todo un sentido aún más profundo. Él logra detener el tiempo y reflejar la esencia de cada instante. Entre luces, escenarios y las imponentes instalaciones de arte del festival, su mirada encuentra la forma de traducir en imágenes algo que muchas veces es intangible: la energía».


