Julio César Jasso, mexicano, de 27 años, disparó contra turistas que visitaban el lugar
Fue producto de un padecimiento de carácter mental, aunado a que él se encontraba desconectado del mundo real, del mundo que vivimos nosotros, dijo el fiscal, respecto al móvil del hecho.
Un video del tiroteo en la Pirámide de la Luna, en Teotihuacán, en el que murió una turista canadiense y el atacante se quitó la vida, comenzó a circular este martes por redes sociales. En el video se ve a varios turistas tirados en el suelo, sobre la cima de la pirámide, entre ellos un niño de unos diez años, muy asustado, que habla en susurros con alguien. Luego el video se va negro y se escucha la voz del tirador, identificado como Julio César Jasso Ramírez, de 27 años.
El hombre primero les ordena a gritos a una mujer que haga algo, para lo cual le da un minuto o si no le dispara. En ese momento se escucha la voz de un adulto que le dice, al parecer a un niño, ‘no voltees, no voltees'.
‘Y vosotros que habéis venido de la Europa, no vais a regresar. Si os movéis os sacrifico. Esto se construyó para sacrificar (en alusión a la pirámide), cabrones, no para que vengáis a hacer la fotito de (.). ¿Lo veis?, cumplo mi palabra. Y tú deja de verme tanto, a la muerte no se la mira directamente', le grita a uno de los turistas, según recoje el video.
Luego dice que necesita alguien para que sirva de emisario con la Guarda Nacional, que estaba en el lugar solo 10 minutos después de los primeros tiros. ‘Diles a esos cabrones que aquí tengo rehenes'. En ese momento se escucha un rezo y luego, de fondo, una agente de la Guardia Nacional que conmina a Jasso a soltar el arma. En eso alguien dice ¡Let's go!, Let's go!, y los turistas se paran, incluido el niño, y corren.
Lo que vino después, que no sale en el video del lunes, fue un intercambio de tiros entre Jasso y la Policía, en el que este queda herido de una pierna. Luego de eso es inmovilizado, pero acciona la pistola y se da muerte.
Daniela Martínez, una turista colombiana de 24 años que estaba en el lugar, relató a Caracol Radio los hechos: ‘Se escucharon los primeros disparos. No sabíamos de dónde venían, no sabíamos si eran realmente disparos. Empezamos a ver las personas corriendo, personas llorando, gritando', relató ‘Fue entonces cuando la guía turística recibió la alerta por radio: ‘Están disparando, están disparando', y dio la instrucción inmediata: ‘Salgan corriendo', contó Martínez'.
‘Unos corrían hacia la derecha, otros hacia la izquierda', dijo a Caracol Radio, citada por el Tiempo. ‘Me encontré con dos que se habían tirado de la pirámide. uno estaba raspado y el otro no podía caminar', afirmó en Blue Radio.
El saldo del tiroteo fue de dos muertos, la turista y el atacante, y 13 personas heridas, seis estadounidenses, tres colombianos, dos brasileños, un canadiense y un ciudadano ruso.
Según explicó fiscal general del Estado de México, José Luis Cervantes Martínez, actuó solo y su ataque fue planificado, hecho ratificado por unos papeles encontrados en una mochila táctica que cargabas. En esta había 52 cartuchos útiles, documentos personales, boletos de autobús, un teléfono y escritos relacionado a la Matanza de Columbine, ocurrida en Texas, Estados Unidos, en 1999. Jasso uso ‘un revolver Smith & Wesson .38 Special, el que no pudo ser rastreado debido a su antigüedad, al tratarse de un modelo fabricado antes de finales de la década de 1960, lo que impide ubicar su origen en los registros disponibles', señaló Infobae.
La tesis más plausible sobre las motivaciones del ataque tiene que ver con una acto que imita patrones previos, dijo el fiscal. De hecho, todo indica que Jasso trató de replicar los hechos de Columbine, porque la fecha de su ataque, 20 de abril, es la misma en que ocurrió la matanza en la escuela de Texas. En esta Eric Harris de 18 años, y Dylan Klebold de 17, mataron a 13 personas, doce estudiantes y un profesor, tras lo cual ellos fueron abatidos.
Más allá de replicar un hecho, la razón última de su acción podría estar en una enfermedad mental, según dijo Cervantes. ‘Tenemos ya circunstanciado prácticamente el hecho en modo, tiempo y lugar. Yo no hablaría de un móvil, yo hablaría de una sicopatía, yo hablaría de un padecimiento, yo hablaría de una enfermedad. Y en el marco de esa enfermedad uno puede cometer cualquier cosa, barbaridades', dijo.
‘Fue producto de un padecimiento de carácter mental, aunado a que él se encontraba desconectado del mundo real, del mundo que vivimos nosotros, y tiene una realidad propia', agregó.


